ANÁLISIS

San Antonio Spurs: la renovación silenciosa

La plantilla texana no es tan vieja como parece

Ángel Mustienes |

Hubo un tiempo en el que los Spurs, ya con 4 campeonatos a sus espaldas, configuraron un geriátrico talentoso. Eran tiempos de Duncan, Ginóbili, Bonner, Bowen, Udoka, Vaughn, Oberto... ya habían quedado atrás otros veteranos como Brent Barry, Robert Horry o Michael Finley. Fueron años de mantener un buen nivel, pero no tener ya ese empuje final para luchar realmente por el título. A ojos de todos, San Antonio era un equipo envejecido.

Estamos en la campaña 2011-2012 y muchos aficionados siguen teniendo la visión de que los Spurs son un equipo de ilustres abueletes que no tienen opción alguna aunque lo hagan muy bien en la temporada regular. Esa visión no coincide con la realidad. Porque el equipo de San Antonio se ha renovado y mucho, ha rejuvenecido su plantilla, ha equilibrado sus puestos y cuenta con un grandísimo plantel.

Es cierto que buques insignias como Tim Duncan y Manu Ginóbili ya cumplieron muchos años, pero no es menos cierto que pueden seguir rindiendo a un fantástico nivel. Parker está en la edad perfecta y de aquellos viejos dinosaurios sólo queda Matt Bonner y el regreso de Stephen Jackson, que puede rendir muy bien en este equipo, como lo puede hacer un refuerzo importante como es Boris Diaw.

Refuerzos de nivel

Llegaron a última hora Jackson y Diaw, dos muy buenos jugadores, a los que se ha unido el joven australiano Patrick Mills, ex compañero de Rudy Fernández en Portland, un buen base. Pero es que en estos últimos años R.C.Buford ha ido reconstruyendo a la chita callando el equipo, una revolución silenciosa que ha permanecido casi en el anonimato debido a la escasa cancha que a este gran equipo le dan los medios nacionales estadounidenses.

El equipo tiene a dos hombres altos jóvenes y de calidad como son Splitter y Blair, a los que habría que sumar dos jugadores muy interesantes, Danny Green y Kawhi Leonard, éste último, novato, con unas grandes cualidades defensivas. Además, está Gary Neal, un muy buen jugador de equipo, y se han reforzado con novatos de primera ronda como Corey Joseph y James Anderson. El equipo, en realidad, tiene bastante savia nueva, carne joven que puede dar un ímpetu distinto a la escuadra.

La clave, esa clave que ha sido muy difícil de conseguir en los últimos años, será que el trío estelar Duncan-Parker-Ginóbili permanezca sano y pueda jugar junto. Lo demás lo pone la sabiduría de Gregg Popovich, que cada ciertos partidos sabe dar descanso a Duncan o Ginóbili, ya sea dejándolos fuera de la convocatoria o restringiendo sus minutos en pista.

Ahora mismo, San Antonio es el equipo más en forma de la NBA. Ha ganado 11 de sus últimos 12 partidos coincidiendo con un momento sano de sus tres estrellas y se ubica en la segunda plaza del Oeste, muy cómodamente y amenazando ya a Oklahoma City Thunder.

Cada vez más ofensivos

Existe una prueba palpable de que este equipo no es tan mayor como muchos piensan. En los últimos años, según se iba renovando, San Antonio pasó de ser un equipo de gran querencia defensiva a convertirse en un conjunto de juego cada vez más alegre en la ofensiva. Esta pequeña revolución silenciosa ha alcanzado este año su cúspide. Los Spurs anotan más de 101 puntos por partido y presentan el tercer mejor ataque de la NBA, sólo superado por Oklahoma City y Denver.

Cualquier equipo que acumulara 4 anillos desde 1999 y que estuviera ahora mismo segundo en el salvaje Oeste acumularía titulares. San Antonio, no. Tal vez porque no tenga en sus filas ningún jugón descerebrado o porque no se prodiguen en su roster asaltaventanas ni portadores de pistolas. Tal vez porque sus estrellas son inteligentes, cabales, humildes y poco propensas a meterse en líos. Y tal vez también, ¿por qué no decirlo?, porque su genial entrenador, el señor Popovich, no tiene empacho en proclamar las bondades del baloncesto europeo y mundial y no se corta a la hora de criticar la egoidiotez de parte de la prensa y público estadounidenses, todavía demasiado ensimismados con sus ombligos. Todas estas circunstancias son caldo de cultivo para un interés mediático inferior al que tendría que existir. Y que San Antonio, claro, no es Nueva York, ni Los Ángeles, ni Chicago.

Nadie habla de Peter Holt. ¿Quién es Peter Holt?. No sale en los papeles, pero es el propietario de los Spurs. Nada que ver con su mediático vecino Mark Cuban, rey del mambo y en muchas ocasiones de la ordinariez cósmica. Qué decir de R.C.Buford, un excelente general manager del que nadie habla, o casi nadie. Pues desde los despachos y en conexión con Popovich sigue reconstruyendo el plantel.

Una plantilla que es capaz de irse una noche y otra a más de 100 puntos, pero que en playoffs será capaz de defender. Porque tiene a Duncan, Ginóbili, Jackson, Leonard, Splitter, Diaw...

Una estrella generosa

La reconversión ha sido posible, en parte, gracias a la generosidad desplegada en su día por Tim Duncan, una superestrella que cuando tuvo que renovar lo hizo por 2 años a razón de 40 millones de dólares cuando podría haber aspirado, y se los hubieran dado, a 51 millones por 2 años o a un contrato más largo. Esos 11 de diferencia, sirvieron para hacer plantilla. Y en esa plantilla está Duncan (35 años) y Ginóbili (34), sí. Pero también Leonard (20), Blair (22), Green (24)... hasta conformar una rotación densa de por lo menos 11 jugadores. Algo de lo que no muchos equipos pueden presumir.

Puede que este año, los Spurs tampoco accedan a la Final del Oeste, ya no hablo de ganar el título. Pero han sentado las bases para estar un par de años más, si les respetan las lesiones, con serias aspiraciones a hacerlo. Tienen equipo para luchar por ello. Popovich, Duncan, Ginóbili y Parker merecen gozar aún de mucho crédito. Buford y Holt, también.

Es verdad que Duncan termina contrato el próximo verano. Pero, ¿alguien duda que renovará por los Spurs?. Sería un cataclismo impensable que no lo hiciera. También es cierto que Manu termina contrato en verano de 2013, pero si se queda en Estados Unidos porque se ve con fuerzas no emigrará de San Antonio. Y, cuidado, porque este equipo tiene ahora mismo 73 millones en contratos, pero en no mucho tiempo contará con un espacio salarial curioso.

No digo que los Spurs vayan a ser campeones. No creo que puedan serlo. Pero cuidado con estos señores. No serán un convidado de piedra, aunque cualquier pronóstico en una temporada como ésta puede ser como dispararse al propio pie. No hay que olvidar que ésta es una franquicia ganadora. Una franquicia que no se ha quedado cruzada de brazos, que no se ha dormido en los laureles.