JORNADA NBA / TEMPORADA REGULAR 2010-2011

Ginóbili anota 20 puntos en el último cuarto, pero Boston gana a San Antonio

Rajon Rondo se exhibe con triple-doble, incluidas 22 asistencias

Los Lakers se imponen en Phoenix guiados por Kobe Bryant

hispanosnba.com |

Boston Celtics y Los Angeles Lakers ganaron sus últimos partidos. Los Lakers se impusieron en Phoenix liderados por Bryant y con sólo 6 puntos de Gasol. Los Celtics ganaron el encuentro de la jornada ante los Spurs. Manu Ginóbili y Rajon Rondo fueron los grandes protagonistas.

El argentino hizo una paupérrima primera parte (1 puntos) y no llevaba más que 4 al inicio del último cuarto, ¡pero en los últimos 10 minutos del partido anotó 20 puntos!. Lo de Ginóbili fue una salvajada sin premio. La salvajada que sí lo obtuvo, el premio, fue la de Rajon Rondo, autor de un triple-doble con 22 asistencias.

Los Celtics suman un balance de 27-7 y los Spurs, tras perder en Nueva York y Boston, se quedan con un 29-6.

La noche de los equipos angelinos fue completa, ya que los Clippers derrotaron a Denver. La pareja interior Griffin-Jordan causó estragos y el panameño Forbes apenas jugó.

Boston 105 San Antonio 103

Era el gran partido de la jornada, el gran regalo de Reyes. Y tras quitar el envoltorio y abrir la caja, no defraudó a nadie. Porque en el Garden se vivió una tarde-noche de altos vuelos, un partidazo que tuvo de todo y que presentó un inicio y un final más que heterodoxos, se diría que casi estrambóticos. Un principio y un final impredecibles, apasionantes, extraños. Pero bellos.

El culpable de que el arranque del partido dejara sin habla a todos y que los espectadores y analistas se miraran unos a otros en busca de respuestas no fue otro que el viejo maestro Gregg Popovich, que pareció enloquecer o tirar de genialidad en esos primeros minutos. Ya había avisado el partido anterior quitando en NY a todas sus estrella cuando faltaban 3 minutos para el final del partido y sólo perdían por 10.

Quien avisa no es traidor, debió pensar Pop. En esto, empezó el partido con un ambiente pleno de fervor, como suele ser habitual en Boston, y al poco de empezar Gregg ya era la estrella del mismo. Transcurrido 1:44 sentó al titular Blair para poner a Bonner sin mediar problemas de faltas y un instante después, tras hablar con él en la banda, le devolvió a la pista por un Bonner al que no le di tiempo ni a respirar. A los 4 minutos, el técnico visitante, ya había pedido 2 tiempos muertos, cuando su equipo sólo perdía por 12 a 7. Y a los 7 minutos, ya había utilizado a 9 jugadores. Todos los focos fueron para el banquillo texano.

Luego la cosa se diluyó. Algo conocerá Popovich a sus hombres para hacer estas cosas, porque el equipo, lejos de distraerse e irse del partido con tantos vaivenes, aguantó el tipo perfectamente y finalizó el primer cuarto 2 abajo (27-25). Para entonces, Rondo ya había iniciado su particular exhibición en la dirección de juego -llevaba ya 8 asistencias- y Allen y Davis se habían convertido en la extensión del base de cara a canasta.

El segundo cuarto no hizo cambiar la tendencia del partido. Un partido tenso y equilibrado, con dos grandes equipos que lideran el Este y el Oeste, con mucha experiencia en cancha e infinita calidad. Y se llegó al descanso con los Spurs 2 arriba (49-51). Bonner y Jefferson habían acudido en ayuda de Parker y Duncan, y entre todos esos jugadores acertados, un Ginóbili desconocido, sin participación clara en el juego, errático, sin se capaz de parar a Ray Allen y sin haber anotado en los primeros 24 minutos ni una sola canasta en juego. El 20 de San Antonio se fue a vestuarios con 1 punto en su haber. En Boston, Pierce se había unido a Allen y Davis y Rondo seguía a lo suyo.

El partido se fue desgajando, minuto a minuto, en un plano de igualdad total hasta que llegó el apasionante último cuarto, en el que Ginóbili sentó las bases del casi milagro de los Spurs. Porque el argentino llevaba 4 puntos al inicio de ese cuarto final y lo acabó con 24. Hasta 20 tantos llevaron la firma de de Bahía Blanca en los últimos 10 minutos del encuentro. El internacional argentino estaba encendido, 'on fire', las metía de todos los colores, era un hombre imparable, tocado por los dioses, pero ni siquiera su magia fue suficiente para ganar.

Llegamos entonces al final del encuentro, tan heterodoxo como lo fue Popovich en el comienzo.

En pleno equilibrio en el marcador, los Celtics golpearon con saña. Un triple de Allen, una falta en ataque de RJ, una penetración con canasta de Rondo y los Spurs contra las cuerdas. Acto seguido, un robo de Ray Allen con bandeja fácil al contraataque y los Spurs aparentemente hundidos (105-96 con algo más de un minuto por jugar). Sólo un milagro podría cambiar el desenlace del partido. Y ese milagro casi se produjo, ¡Porque los Spurs tuvieron la última posesión del encuentro para ganarlo!.

Con ese 105-96, empezaron a suceder cosas extrañas merced a la fe de los visitantes en sus posiblidades. Todo surgió con un triple de Ginóbili. Luego, Pierce perdió en medio campo la bola que terminó en cesta de Parker. Segundos después, los Celtics volvían a perder el balón y 2 tiros libres de RJ colocaban el 105-103 con 33 segundos porjugar.

En la jugada decisiva, Pierce erraba el tiro, pero Boston se hacía con el rebote ofensivo. Todo quedaba en manos del infalible Allen, pero éste ¡a 8 segundos del final erró 2 tiros libres!. Y con 105-103 atacaron los Spurs para ganar en la jugada final del choque. Una jugada perfectamente defendida por los locales y que acabó en Ginóbili, que tuvo que intentar un tiro imposible que fue tapado y ni siquiera se dirigió a canasta. El esfuerzo sobrenatural de Manu acababa ahí. El jugador del partido era Rondo.

Rondo estuvo inmenso y acabó con 12 puntos, 10 rebotes y 22 asistencias, un triple-doble que aderezó con 6 robos de balón. Su enorme labor dejó pequeño el partidazo de Ray Allen (31 puntos con 13 de 16 en el tiro de campo, aunque erró esos 2 libres al final), Glen Davis (23, pero sin poder reboteador) y Paul Pierce (18). Los 4 grandes no fallaron. Para eso ya estuvo un decepcionante Shaquille O'Neal.

Boston sufrió para ganar a pesar de anotar el 61% de sus tiros y asistir 34 de sus 46 canastas. El rebote fue un problema.

En los derrotados Spurs, grandísimo Ginóbili con 24 puntos (20 en el último cuarto), 8 rebotes, 5 robos y 3 asistencias. Duncan y Parker hicieron 18 y Jefferson, 14. Tampoco fallaron los 4 grandes, aunque no estuvieron tan brillantes como sus oponentes. Splitter no jugó.

Phoenix 95 L.A.Lakers 99

Los Lakers siguen su camino hacia la recuperación. Anoche, vencieron en Arizona en la que fue su segunda victoria consecutiva, esta vez lograda ante un equipo venido a menos, pero que aún ocupa un rango medio en la liga. Además, fue un triunfo a domicilio, una circunstancia que no hay que echar en saco roto.

Ganaron los Lakers y lo hicieron sin aportación ofensiva de Pau Gasol, que se quedó en unos pobres 6 puntos tras errar 7 de sus 10 tiros a canasta y que acabó ganándose una técnica, producto en parte de su frustración con los árbitros, por su permisividad, pero también de su frustración consigo mismo.

Aún así, la inteligencia del jugador español le permitió aportar en otros campos, vista que no era su noche en el plano encestador. Gasol sumó 9 rebotes, 6 asistencias, 2 robos y 2 tapones, uno de los cuales resultó muy importante en los segundos finales.

El partido fue de Kobe, el escolta de Filadelfia llevó la batuta de los suyos con 24 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias. Fue él el que dirigió el juego de los Lakers aún sin ser base, convirtiéndose en el líder espiritual que necesita su equipo. Eso sí, sin grandes discursos ni parafernalias. Tampoco es que hiciera un partido grandioso.

Le acompañaron Andrew Bynum (14 puntos y 7 rebotes pese a sus problemas con las faltas) y la suplencia, porque el partido permitió que se lucieran las segundas unidades de cada equipo. La de los Lakers anotó 40 puntos con un gran Odom (12 puntos y 10 rebotes en 24 minutos), que dio el susto de la noche en una mala caída, un recuperado Shannon Brown (13 tantos en 17 minutos) y unos convincentes Blake y Barnes.

También la suplencia de los Suns estuvo a la altura, anotando prácticamente la mita de los puntos de su equipo (47 de 95). Su mejor hombre, y el mejor local, fue Jared Dudley, que fue el máximo anotador de Phoenix con 21 puntos. Le siguió el titular Vince Carter con 13, mientras que Steve Nash dirigió bien a los suyos con 11 puntos y 10 pases de canasta, aunque no estuvo súper.

Otra pieza del puzzle de Gentry que merece mención es el polaco Gortat, autor de 12 puntos y 9 rebotes, pero sobre todo autor de una notable defensa sobre Pau Gasol, al que anuló, eso sí con las perfectas ayudas defensivas de sus compañeros. El español se vio rodeado continuamente por 2 o más jugadores cuando intentaba el uno contra uno, y sufrió.

Phoenix amenazó a su rival desde el triple, como ya lo hiciera al inicio de la temporada. Anotaron los locales 11 de 23, pero de nada les sirvió.

Los Lakers desarrollaron un partido lleno de altibajos. Su ofensiva en los cuartos impares, los de empezar en frío, fue estupenda (62 puntos, 31 y 31), pero en los cuartos pares, con el partido ya en caliente, no lo fue tanto (37 puntos, 18 y 19). Dr Jekyll y Mr Hyde.

Pero Artest y Fisher salieron al final al rescate. El primero con un triple a 1:30 de la conclusión (91-97) y el segundo con una canasta importante (92-99 a 47 segundos). También lo hizo Gasol, colocándole un tapón a Vince Carter con 95-99 y 10 segundos por jugar. El triple de Carter hubiera sido importante para mantener la emoción. Pero ahí estaba el descentrado Gasol, que siempre hace buenas cosas incluso en sus partidos grises.

L.A.Clippers 106 Denver 93

No solo ganaron los Lakers, también lo hicieron los Clippers, y eso que no tenían un partido en apariencia sencillo. Sin embargo, el equipo angelino tomó el mando desde el inicio y llevó siempre a remolque a unos Nuggets decepcionantes que apenas anotaron 22 de sus 61 tiros dobles, que no cerraron el rebote defensivo y que tuvieron pocas voces ofensivas.

Eric Gordon fue el más productivo en ataque para los Clippers con 28 puntos, pero lo que perturbó en realidad al equipo de Karl fue la tremenda superioridad del dúo interior Blake Griffin-DeAndre Jordan. Entre ambos capturaron 38 rebotes.

Griffin siguió siendo una verdadera apisonadora con 22 puntos, 18 rebotes y 7 asistencias y Jordan acabó con 14 tantos, 20 rebotes y 6 tapones. Demoledor. Además, Baron Davis dirigió con solvencia al equipo californiano.

En Denver, Carmelo Anthony (31 puntos y 9 rebotes) y Chauncey Billups (25 y 5 de 8 triples) volvieron a ser un seguro de vida en ataque, pero no fueron suficiente. El panameño Gary Forbes apenas actuó. Estuvo en cancha sólo 1 minuto y 26 segundos. Erró los 2 tiros que intentó y atrapó 1 rebote en una noche que no recordará.