JORNADA NBA / TEMPORADA REGULAR 2009-2010

Arroyo derrota a los Raptors tras lograr 8 puntos en el último minuto

Marc Gasol regresa a los Grizzlies, que pierden en la prórroga con los Bucks

Victoria de Portland con nula presencia ofensiva de Rudy Fernández

hispanosnba.com |

Todos los españoles que jugaron el domingo perdieron de alguna forma. Marc Gasol y José Calderón cayeron con sus equipos por escaso margen y Rudy Fernández ganó con una actuación inexistente. El hombre feliz del día fue el puertorriqueño Arroyo.

Arroyo protagonizó un duelo con Calderón, bases titulares de Miami y Toronto, pero el protagonismo fue del armador boricua, que sentenció a los canadienses al anotar ¡8 de sus 12 puntos en el último minuto del partido!.

Mientras, los Warriors doblegaron a los Clippers teniendo como líder en la pista a Reggie Williams.

Miami 97 Toronto 94

Duelo hispano en el puesto de base titular que hubiera resultado muy igualado, como el partido, de no ser porque fue Carlos Arroyo el que decidió el encuentro.

Los Raptors habían controlado la situación muy bien hasta el final del tercer cuarto (67-77) y seguían haciéndolo a falta de 3 minutos para el final, pero a partir de ahí todo se torció.

Haslem, ¡qué gran partido el suyo!, consiguió empatar la contienda a 1:37 del final (89-89) y fue entonces cuando todo el protagonismo en la definición del partido no correspondió, tal y como se esperaba, a un grandísimo Wade, sino que fue cargado por la espalda del caribeño Arroyo.

Carlitos estuvo tremendo, pleno de aplomo, colmado de serenidad, y fue capaz de sustraerse a la gran presión existente (ambos equipos están ocupando plazas finales que dan acceso a playoff, aunque Miami está bastante mejor que Toronto). Ese equilibrio fue el que le permitió anotar primero una canasta doble y luego los 6 tiros libres de los que dispuso en los segundos finales. En resumen, Arroyo anotó ¡8 puntos en el último minuto del partido y lo ganó para los suyos!.

He ahí la diferencia entre Arroyo y Calderón, que por lo demás arrojaron cifras positivas en su juego y muy similares. Arroyo hizo 12 puntos, 8 asistencias y 2 tapones con muy buenos porcentajes en 32 minutos y Calderón se fue a 12 puntos, 7 asistencias y 2 rebotes con muy buenos porcentajes en 26. Y ambos sólo perdieron 1 balón por cabeza. Pero... lo dicho, Arroyo sentenció la partida.

También la sentenció, aunque no anotara un solo punto en ese minuto final, el gran Wade. Sus números no dejan lugar a dudas: 32 tantos, 7 rebotes, 6 asistencias, 5 robos y 3 tapones. Estuvo en todos los sitios y su omnipresencia equilibró la ausencia de O'Neal y el desastroso encuentro de Beasley.

Y luego estuvo Haslem, claro. Un hombre esencial en la victoria al lograr 23 puntos con 10 de 11 en el tiro de campo.

Toronto, mientras, está sufriendo, y de qué manera, en este final de temporada. En el partido dominical, se vino abajo en el último cuarto y eso que si algo funcionó fue el dúo de bases Calderón-Jack, lo que no fue esta vez sinónimo de triunfo.

Bosh hizo 19 puntos, pero anduvo discreto, Jack logró 18 en 25 minutos, pero no supo imponer el ritmo de partido, y Bargnani acabó con 17 sin convencer del todo.

Ausente Turkoglu, Triano salió de inicio con Weems y Wright, dos buenos jugadores, pero el entrenador canadiense sigue desperdiciando talento, algo que no le falta a su plantilla.

Milwaukee 108 Memphis 103 (tras prórroga)

Se intercambiaron los papeles Delfino y Marc Gasol. El primero no pudo jugar tras la alarmante lesión sufrida la semana pasada y el mediano de los Gasol regresó al juego tras perderse 5 partidos. Curiosamente, los dos jugadores localizaron sus problemas en el cuello, un sitio poco habitual en las lesiones NBA.

Pues bien, los Bucks sobrevivieron sin Delfino, aunque con muchos apuros, y los Grizzlies perdieron con Gasol, aunque mejoraron notablemente su juego.

El partido fue tremendamente igualado, terminó con empate a 94 y se tuvo que decidir en el tiempo extra.

Bastante público en el Bradley Center, el buen juego llama a los aficionados, y encuentro muy interesante y bonito de ver a pesar de las 40 pérdidas de balón que acumularon entre los contendientes.

Los locales basaron su ofensiva en el trío Jennings-Salmons-Bogut, con la incorporación inestimable de Luke Ridnour (14 puntos y 7 asistencias). Y es que vaya par de bases que tienen los Bucks.

Jennings estuvo inconmensurable (29 puntos, 7 rebotes, 8 asistencias y 4 robos), aunque se le puede poner un pero, y es que sus ganas de demostrar su capacidad decisiva le hicieron tomar dudosas decisiones en la recta final del cuarto período.

Su inexperiencia en estas lides la suplió estupendamente Salmons (25 tantos, 6 rebotes y 6 asistencias), aunque no pudiera anotar la canasta de la victoria sobre la bocina porque Marc Gasol le puso un soberano tapón que llevó el partido a la prórroga.

En cuanto a Bogut, hizo una primera parte brutal, pero en la segunda la defensa de Gasol sobre él le dejó a medio camino. Terminó con 18 puntos, 11 rebotes y 4 tapones.

En Memphis, vuelta a empezar. Un quinteto titular demoledor -97 puntos- y una suplencia inoperante hasta decir basta -6 tantos-.

El mejor fue Randolph (31 puntos y 15 rebotes) y también destacó Conley -18 con 10 asistencias y 4 robos-. Gay hizo 20 puntos y Mayo llegó a 17.

Por lo que respecta a Gasol, fue de menos a más y terminó siendo elemento imprescindible del equipo. Sus números no indica su valor real. Logró 11 puntos, 6 rebotes, 5 tapones y 2 asistencias en 39 minutos. Un tapón suyo llevó el partido a la prórroga y defendió estupendamente a Bogut en la segunda parte.

Oklahoma City 87 Portland 92

Si antes decíamos que Triano desperdicia talento (Belinelli, verbi gracia), qué podríamos decir de Nate McMillan (Rudy Fernández, Martell Webster...). Pero qué gran entrenador es este hombre que con ese aparente desperdicio logra siempre que su equipo rinda por encima de cualquier expectativa creada.

Porque ya todo el mundo ha olvidado que este equipo juega sin Oden y Przybilla, que ha prescindido de Blake y Outlaw... en fin, que anoche volvió a suceder. Victoria de los Blazers en una de las canchas complicadas de la liga en un partido defensivo más por aciertos de las retaguardias que por errores en las ofensivas.

Gran trabajo atrás de ambos equipo en un encuentro de escasísimo perímetro -5 triples entre ambos equipos, y notable igualdad en el que el obcecado, obsesivo y excesivo McMillan se volvió a ir con su razón al vestuario.

En gran parte, gracias a la tremenda labor de Andre Miller, que hizo 26 puntos y anotó los 2 tiros libres que cerraron el partido. Pero también, en menor medida, por Roy -20 puntos- y la gran labor de Camby en la pintura (11 puntos y 12 rebotes).

Los suplentes, poco, y de entre ellos Rudy Fernández y Martell Webster, nada, perdidos para el juego.

Rudy jugó 14 minutos inservibles en ataque, aunque trabajara en defensa. Y es que no vio el balón. En 14 minutos no tiró a canasta ni una sola vez. Un lujo demasiado grande para un equipo.

Triunfo de los Warriors

En partido intrascendente, victoria de los Warriors ante los Clippers en L.A por 103-121 en un duelo californiano descafeinado.

Hasta 24 rebotes ofensivos atraparon los locales, pero de poco les sirvió ante su balance de balones robados y perdidos (3-19) y su mal porcentaje de tiro -un 37,8% por un 53,4 del rival-.

Estos Warriors son una caja de sorpresas. Sus líderes, un increíble Reggie Williams (25 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias), un no menos increíble Tolliver (19) y un novato de calidad llamado Curry -hijo del jugador de los 80- (18 puntos). El veterano Maggette -17 puntos- fue el cuarto de la clase.

Los Clippers se vinieron abajo en el segundo cuarto (14-40) y ya no levantaron cabeza a pesar de los esfuerzos de Butler -21 puntos-, Gordon -20-, Baron Davis -18 y 7 asistencias- y Gooden -16 y 12 rebotes-. Pero es que todos ellos tiraron horrible. Ninguno alcanzó el 50% y sumaron entre todos 22 canastas de 60 intentos. Lo mejor del equipo, el poder reboteador de la pareja Gooden-Kaman, que sumaron 25 rebotes.