JORNADA NBA / TEmporada regular 2008-2009

Gasol y Ariza tumban a los Mavericks para sumar la sexta victoria consecutiva de los Lakers

Pau hizo 22 puntos y Ariza 13, siendo ambos decisivos en el último minuto

Oberto aporta 6 puntos y 9 rebotes en el triunfo de San Antonio ante New York

hispanosnba.com |

Los Lakers parecen imparables. En Dallas lograron su sexta victoria consecutiva y siguen imbatidos liderados por Bryant y Gasol, mientras que Ariza es la gran revelación del equipo. Por su parte, los Spurs, con Oberto pero sin Ginóbili ni Parker, ganaron a los Knicks.

Partidazo de los dos jugadores hispanos de los Lakers en Dallas, donde el equipo local, en el que apenas tuvo cabida el puertorriqueño Barea, no pudo ganar a pesar de jugar casi al 100% de sus actual potencial.

Pau Gasol hizo 22 puntos y 11 rebotes y Ariza 13 y 6. Ambos fueron decisivos en ataque y en defensa y ambos alcanzaron un gran protagonismo en el minuto final del encuentro, los 60 segundos de la verdad.

Muy cerca de Dallas, en San Antonio, los Spurs aprendían a ganar sin Parker y Ginóbili, que no es poco. Duncan fue la estrella solitaria de un equipo en el que los secundarios sí ayudaron esta vez a su líder. Oberto hizo 6 puntos y 9 rebotes.

Dallas 99 Lakers 106

Dos equipos, dos mundos. El de los Mavericks se cifra en 2 victorias y 5 derrotas y el inmaculado de los Lakers en una racha perfecta de 6 partidos ganados. Anoche se pudo comprobar el porqué: Dallas hizo un partido muy cerca de su máximo nivel y perdió; los angelinos jugaron a medio gas buena parte del encuentro, sin encontrar su ritmo, y ganaron.

Y un gran peso en esa victoria lo tuvieron sus dos jugadores hispanos: Pau Gasol y Trevor Ariza.

El español ha alcanzado el estatus indiscutible de segunda estrella del equipo, sólo superado por Kobe Bryant. Así lo atestiguan sus minutos de juego y sus números, y así lo demuestra el trato que le otorga noche a noche su entrenador, Phil Jackson. Ante Dallas, sin ir más lejos, Bryant y Gasol jugaron exactamente lo mismo (35:43) y salieron y entraron a la cancha al unísono, como si fueran dos jugadores siameses.

El ala-pívot español logró 22 puntos, 11 rebotes y 2 asistencias. Pero su labor fue más allá de esos números. Para empezar, equilibró su rendimiento en la comparativa entre la primera y la segunda parte. Para continuar, resultó decisivo en el tramo final del choque, anotando los 3 puntos que decidieron el enfrentamiento a 23 segundos del final. Fue una jugada de 2+1 tras capturar bajo el aro un rebote ofensivo. Además, la jugada implicó la eliminación por faltas personales de Dirk Nowitzki. Y es que, para finalizar, y tal vez ésta fuera su labor más trascendental, el nombre de Gasol estuvo íntimamente ligado al de Nowitzki, ya que le defendió en muchas fases del partido.

Fue esa labor la que más destacó Jackson con toda la razón. La magnífica defensa de Gasol sobre Nowitzki dejó al alemán en 14 puntos con un infame acierto en el tiro de 5 de 17. Pero lo más decisivo fue el hecho de que el internacional germano fuera incapaz de anotar durante todo el tramo final del encuentro. De hecho, la última canasta de la estrella de Dallas se produjo cuando restaban 10:14 para acabar el tercer cuarto. Es decir, ¡Nowitzki se quedó en blanco en los últimos 22 minutos!. Todo un dato.

Dallas controló el partido durante los tres primeros cuartos, en los que fue superior a su rival y puso en solfa a la defensa de los Lakers, una de las mejores del campeonato. El resultado al descanso lo dice todo: 60-54.

El tercer cuarto siguió por los mismos derroteros. Los Mavericks superaban a unos Lakers blandos que acumulaban errores en su tablero, ya que permitieron una gran cantidad de rebotes ofensivos que su rival fue aprovechando. En este aspecto destacó la labor de Eric Dampier, que por momentos pareció una estrella y que llegó a capturar en el tercer acto 8 rebotes.

Sin embargo, cuando peor pintaban las cosas para los visitantes llegó la remontada angelina de la mano de sus jugadores suplentes –sin Bryant ni Gasol en la cancha-. Llegó esa recuperación al final del tercer cuarto merced a la mejora defensiva de los de Jackson y a un par de minutos de feliz baloncesto que culminaron con un triple de Odom a 2 segundos del final del cuarto (79-76). Antes de ese triple, los californianos llevaban 0 de 9 desde más allá de la línea.

El cuarto período se inició con un mate estratosférico de Gerald Green para los Mavs, pero un miniparcial de 0-7 para completar uno de 4-16 llevó a los Lakers a adelantarse en el luminoso merced a un jugadón de Ariza con luchado rebote ofensivo y fantástico mate remontando la línea de fondo.

A partir de ahí, salieron Bryant y Gasol y el partido empezó a romperse merced al juego del primero. Sin embargo, una reacción encabezada por Stackhouse volvió a equilibrar la contienda llegándose con un 97-99 al último minuto.

Fue entonces cuando Ariza, que jugó los momentos decisivos, colocó un tapón monumental que evitó un triple de Stackhouse. Restaban 45 segundos. Poco después, otro hispano, Gasol, decidía buena parte del choque con un 2+1 y finalmente Fisher ponía la puntilla con 4 tiros libres.

Los Lakers, cuya defensa mejoró notablemente tras el descanso, estuvieron liderados por Bryant (27 puntos), los ya mencionados Gasol (22 puntos y 11 rebotes) y Ariza (13 puntos, 6 rebotes y 3 robos en 29 minutos) y Bynum (11 puntos, 10 rebotes y 3 tapones). Odom estuvo muy bien en momentos de gran trascendencia y Vujacic empieza a afinar su forma.

Mientras, Dallas sucumbió a pesar del gran rendimiento de sus mejores hombres: Jason Kidd hizo un triple-doble más en su carrera (16 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias, a los que añadió 4 robos), Jason Terry se fue a 21 tantos, un espectacular Gerald Green firmó 17 unidades en 25 minutos, Stackhouse logró 17 en 24 y Dampier 11 puntos y 16 rebotes.

Pero todo ese despliegue de tal numero de jugadores no sirvió de nada. Y la afición de Dallas terminó rindiéndose ante los Lakers.

Como terminó rindiéndose a la evidencia el puertorriqueño Barea, que ante la gran actuación de Kidd y Terry sólo saltó 4 minutos a la pista pasando completamente inadvertido.

San Antonio 92 New York 80

Los Spurs viven en el más difícil todavía. Si ya era difícil vivir sin Ginóbili, anoche empezaron a aprender a vivir también sin Parker.

Con el dúo estelar Parker-Ginóbili fuera de juego por sendas lesiones, Duncan tuvo que ejercer de pívot, de base y hasta de alero. Menos mal que encontró la ayuda de más de un compañero.

Duncan lideró la victoria local con 23 puntos, 9 rebotes y 7 asistencias, pero fue apoyado con solvencia por jugadores como Finley (14 puntos en 20 minutos) y Roger Manson (10 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias).

Mención especial merecen otros dos hombres: el novato George Hill y el veteranísimo Bruce Bowen.

El primero tuvo que aceptar una enorme responsabilidad, ser el base titular en sustitución de Parker, y solucionó la difícil papeleta con una entereza encomiable al anotar 12 puntos.

El segundo se vio de suplente por primera vez en muchos, muchos años. Tanto es así que el hombre que nunca se lesiona llevaba 550 partidos seguidos como titular. Anoche, Gregg Popovich empezó a sentar las bases del relevo ya anunciado cuando los Spurs ficharon a Udoka, que fue titular ante los Knicks. Pero la reacción de Bowen revela el carácter indómito de este jugador. Anotó 13 puntos y se mostró casi infalibre en el tiro y perfecto en el triple (3 de 3).

Con todos estos mimbres, la cesta, el colectivo, hizo olvidar en parte la ausencia de Parker y Ginóbili, y logró la victoria. Si bien, buena parte de ese éxito se debió, sin duda, a la falta de carácter ganador de los Knicks, a pesar de que D’Antoni esté lavando la cara del equipo neoyorquino.

Los Knicks tuvieron en Crawford (28 puntos) a su mejor hombre, bien secundado por un siempre egoista Zach Randolph (15 puntos y 13 rebotes, pero 7 de 18 en el tiro y sólo 1 asistencia) y el siempre aprovechable David Lee (15 puntos y 9 rebotes).

New York aguantó hasta el inicio del último cuarto al que se llegó con 67-64 para los locales tras anotar Bowen un triple sobre la bocina que indicaba el final del tercer acto.

Ese triple dio luego pie al parcial decisivo. Y es que en los primeros 4 minutos del último cuarto, los Spurs endosaron un crucial 11-0 a los Knicks y se fueron de 14 (78-64).

3 encuentros sin hispanos

La jornada tuvo, además, 3 encuentros en los que participaron equipos sin jugadores hispanos: Denver ganó en Charlotte (80-88), Utah a Philadelphia (80-93) y Golden State derrotó 113-110 a Minnesota en la prórroga.

Los Bobcats de Larry Brown sucumbieron ante Denver en un partido en el que brilló Carmelo Anthony (25 puntos, 18 de ellos en la segunda mitad) y en el que la dirección de Billups y la aportación de Balkman (15 puntos y 7 rebotes) también fueron importantes.

En Charlotte, el mejor fue Jason Richardson con 23 puntos, a pesar de que en el descanso se le tuvieran que aplicar algunos puntos de sutura en la cara tras recibir un codazo de Nené Hilario. Otra nota positiva para los locales fue el resurgir de Morrison (16 puntos).

En Philadelphia, los Sixers no pudieron superar a Utah a pesar de lograr un parcial favorable en el tercer cuarto de 30-14. Y es que los Jazz se lo devolvieron en los últimos 12 minutos con un resultado de 13-30.

Los de Sloan contaron con las actuaciones destacables de Boozer (19 puntos y 16 rebotes), Brewer (16 puntos, 6 rebotes, 9 asistencias y 4 robos) y Millsap y Kirilenko (16 puntos cada uno). El novato Koufos fue titular.

Miller fue el mejor Sixer (25 puntos y 6 asistencias), pero el 38,2% en el tiro de campo y las 16 pérdidas que sufrió el equipo hundieron a Philadelphia.

Finalmente, los Warriors se impusieron a los Timberwolves en la prórroga tras empatar a 106 en el tiempo reglamentario.

Jackson fue la figura local al anotar 30 puntos, lograr la canasta que provocó la prórroga y anotar en el tiempo extra un triple decisivo. Azubuike hizo 22 puntos y Biedrins 13 y 15 rebotes.

En el bando rival, Jefferson se fue a 25 puntos, 12 rebotes y 4 tapones, mientras que McCants y Gomes anotaron cada uno 18.