JORNADA NBA / PLAYOFFS 2012 (FINALES OESTE)

Oklahoma City, campeón de la Conferencia Oeste y finalista de la NBA

Durant se exhibe, el español Ibaka se mete en las Finales y Ginóbili se queda fuera

Los Thunder remontan 18 en el partido y un 2-0 en la serie ante los Spurs

hispanosnba.com |

Se acabó el sueño de San Antonio Spurs y ahora es cuando empieza de verdad el sueño de Oklahoma City Thunder. El equipo de Scott Brooks, liderado por un gran Kevin Durant, ha ganado 107-99 en el sexto partido de la serie y ha eliminado a los texanos.

OKC se impone 4-2 tras ganar 4 partidos consecutivos a un equipo que había ganado anteriormente 20 al hilo. Esas 4 victorias le dan el título de la Conferencia Oeste y el pase a las Finales de la NBA, en las que tendrán el factor cancha. Unas finales en las que habrá un jugador español, Serge Ibaka.

San Antonio llegó a gozar de 18 puntos de ventaja en la primera parte y se fue 15 arriba al descanso, pero finalmente no pudo contener a un equipo joven, pero que ya parece maduro para el anillo. Un equipo liderado por un magistral Kevin Durant, que acabó con 34 puntos, 14 rebotes y 5 asistencias tras jugar íntegros los 48 minutos del partido. Westbrook metió 25 tantos, a los que añadió 8 rebotes y 5 pases de canasta y Harden se fue a 16, siendo decisivo en la parte final junto a Derek Fisher.

En San Antonio, baldío esfuerzo de Tony Parker (29 tantos y 12 asistencias) y Tim Duncan, incombustible con 25 puntos y 14 rebotes. El veterano Stephen Jackson lo bordó con 23 puntos y 6 de 7 triples y el argentino Manu Ginóbili, 10 puntos, no tuvo su noche.

Oklahoma City 107 San Antonio 99 (4-2)

OKC ha llegado. El equipo joven que empezó su carrera en los playoffs en 2010 ha ido creciendo. Entonces, unos Lakers pujantes les pararon los pies a las primeras de cambio. Después, en 2011, los de Brooks ya fueron finalistas del Oeste. Ahora, en 2012, han dado un paso más: título de Conferencia Oeste y finalistas de la NBA.

Asusta ver su progresión y comprobar al mismo tiempo las edades de Durant, Westbrook, Harden o Ibaka. Asusta pensar que el equipo ni se inmutó ante la pérdida de un hombre importante de la segunda unidad, y también joven, Eric Maynor. Y asusta no saber muy bien cuál es el tope deportivo de ese fantástico jugador llamado Kevin Durant.

Con estos mimbres, aderezados con algún jugador veterano y con algunas piezas adicionales de gran nivel defensivo, OKC se ha cargado de forma sucesiva a Lakers, Mavericks y Spurs, los únicos 3 equipos que habían accedido desde el Oeste a las Finales de la NBA desde 1999, equipos que acumulaban desde ese año 10 títulos de la NBA.

Además, para mayor demostración de fuerza, Oklahoma venció en las Finales del Oeste a Spurs tras remontarle un 2-0, ganando 4 seguidos a un equipo que atesoraba 20 victorias consecutivas y ganando el último partido tras remontar 18 puntos de desventaja.

Demostraron estos Thunder que tienen gran recorrido y demostraron que los grandes logros se obtienen partiendo de la defensa. Porque en la segunda parte, el equipo de Brooks bordó ambos capítulos: el ofensivo, metiendo 59 puntos, y el defensivo, dejando a los Spurs en 36.

El partido tuvo dos partes que fueron como la noche y el día. En la primera, San Antonio apabulló a su rival liderado por un inconmensurable Tony Parker, que se fue al descanso con 21 puntos y 10 asistencias; en la segunda, todo se volteó de tal manera que OKC arrasó a Spurs con una agresividad y un acierto dignos de todo elogio.

Thunder pasó del 44% de acierto en la primera mitad, una efectividad aceptable, a un tremendo 58% en la segunda. Movió el balón con soltura y éste siempre llegó a las manos adecuadas. Pero es que en materia defensiva, el equipo local, que venía de encajar 63 puntos en los primeros 24 minutos, dejó en 36 a los Spurs en el segundo, ahogándoles todas las vías de comunicación ofensiva. Y sin circulación de bola, San Antonio murió poco a poco.

Los Spurs hicieron lo que quisieron en la primera mitad, que se abrió con un triple de Manu Ginóbili que hacía presagiar una gran noche del argentino que nunca llegó. Pero lo que sí llegó fue una auténtica lección de baloncesto de su equipo en el primer cuarto. En menos de 11 minutos, el marcador ya estaba 16-34 tras triples consecutivos de Leonard y Jackson, una ventaja que se repitió varias veces en el segundo cuarto (25-43, 30-48 y 42-60 a 1:37 del descanso, al que se llegó con un concluyente 48-63).

Todo parecía encaminado a un séptimo partido en Texas y a una situación incomodísima para OKC, pero ese todo cambió por completo tras el paso por vestuarios.

El tercer cuarto arrancó con 3 errores en el tiro y una pérdida de balón del equipo de Popovich, que desde el principio comprobó cómo su fluida ofensiva pasaba a mejor vida ante la agresividad local en defensa. Los Thunder eran otros. Los Thunder volvían a ser los Thunder.

Fue así como poco a poco la brecha en el marcador se fue cerrando hasta que Kevin Durant, colosal toda la noche, puso por delante a su equipo (79-77) a 1:39 del final del tercer cuarto. El parcial por entonces era de 31-14. Aún así, San Antonio tiró de orgullo y acabó el cuarto por delante (80-81).

El último cuarto pasó como un suspiro. Se llegó a su ecuador con ligera ventaja local (91-87), una ventaja que nunca pudo enjugar el equipo visitante.

Aparecieron en esos 6 minutos finales los nombres propios habituales a excepción de Ginóbili, que vivió una mala jornada y que estaba, además, cargado de faltas. Aparecieron para anotar canastas importantes Duncan y Parker en Spurs y Durant, Harden y Fisher por Oklahoma. Tremendo lo de Fisher cuando llegan los momentos cruciales en playoffs, cuando huele la sangre. Gran negocio el suyo viajando de Lakers a Thunder. Ahora, aspira a su séptimo anillo.

OKC apostaba, como en gran parte de la serie, por 4 hombres bajos y 1 alto y eso condicionaba todo. Sendos triples de Fisher y Harden y un 2+1 incompleto de Westbrook tras gran asistencia de Harden ponían a Oklahoma en la senda de la victoria, una victoria que se afianzó con un mate de Perkins a 24 segundos del final (105-99), precisamente de Perkins, que había fallado poco antes de forma incomprensible dos cestas, una en la cercanía del aro y otra tras un tiro en solitario de apenas 3 metros.

El caso es que cuando Perkins la mató dentro de cesta el público enloqueció porque sabía que todo había terminado. Los 3 últimos minutos del partido habían pasado del tirón, sin una sola parada, sin tiempos muertos que detuvieran el reloj. Para cuando hubo uno, a 14 segundos del final, todo estaba ya trazado.

San Antonio no jugó bien el minuto final. A pesar de su vasta experiencia, le pudieron los nervios y se ahogó en su propia precipitación, por mucho que el pobre Duncan capturara 2 rebotes ofensivos para la esperanza que no se concretaron en canastas.

Ganaban los Thunder. Terminaban con un 50% en el tiro de campo, con 10 de 18 triples, con 31 intentos desde la personal por 18 de su rival y con dominio del rebote, aunque no de forma contundente.

Ganaba OKC con Kevin Durant jugando íntegramente los 48 minutos del partido y yéndose a 34 puntos, 14 rebotes y 5 asistencias. Westbrook metía 25, Harden 16 y el internacional español Ibaka se iba a 10 puntos, 4 rebotes y 2 tapones.

En San Antonio, la ofensiva se focalizó en Parker (29 puntos) y Duncan (25). Ambos firmaron sendos dobles dobles y amasaron 50 de los 84 tiros de su equipo. Parker metió 21 puntos en la primera mitad y sólo 8 en la segunda. Su inicio fue arrollador, ya que participó en las 12 primeras canastas de su equipo al anotar 7 y asistir 5. Eran los buenos tiempos, cuando San Antonio ganaba 16-34.

Con Duncan y Parker sólo estuvo Stephen Jackson (23 puntos) y no porque tirara mucho, sino porque estuvo prácticamente infalible desde el triple. Mientras, Manu Ginóbili -10 puntos y 5 rebotes- no brilló y Danny Green -4 minutos- y Tiago Splitter -1 minuto- volvieron a quedar fuera de la rotación de Popovich, que tras el partido, al igual que sus jugadores, demostraron el gran señorío que tienen al reconocer la superioridad del rival y felicitarle sin poner excusas ante la derrota.