JORNADA NBA / TEMPORADA REGULAR 2010-2011

Pau, Manu y Rudy sobresalen en sus equipos y los dos primeros ganan

Los Lakers derrotan por 55 puntos a Cleveland, que sólo anota 57

San Antonio gana en Minneapolis y Portland pierde en casa contra los Knicks

hispanosnba.com |

Muy buenas actuaciones de Pau Gasol, Manu Ginóbili y Rudy Fernández con los Lakers, Spurs y Blazers en la última jornada de la NBA. Los dos primeros ganaron sus partidos, no así el mallorquín, que vio cómo los Knicks se llevaban el triunfo del Rose Garden.

Lo más destacado de la noche fue la soberana paliza que infligieron los Lakers a unos Cleveland Cavaliers que están abandonados a su suerte y caminan como alma en pena por la competición. ¡¡¡Los Cavs anotaron 57 puntos!!!. Es la anotación más baja que reciben los Lakers desde que se instauró el reloj de posesión. Y ya han llovido años y partidos. El resultado lo dice todo: 112-57. Esperpento del equipo de Ohio.

Mientras, los Spurs ganaron a Minnesota Timberwolves en el Target Center liderados por un gran Manu Ginóbili. Los locales perdieron a última hora por lesión a Beasley y recibieron en un momento dado del partido ¡¡¡5 técnicas en 10 segundos!!!. Su entrenador, Kurt Rambis, acabó expulsado al ser fagocitado por esa orgía arbitral.

Finalmente, Portland cayó en casa ante unos sólidos Knicks, con un gran Turiaf. Sólo Aldridge, Rudy Fernández y Camby en los tableros se salvaron de la quema. El español anotó 18 puntos partiendo del banco y jugando 30 minutos.

L.A.Lakers 112 Cleveland 57

Sobran las palabras, que en este caso dejan paso a una cifra: 57. Son los puntos que logró anoche Cleveland en el Staples Center, la anotación más baja que cualquier equipo de la NBA haya anotado a los Lakers desde que se instaurase el reloj de posesión, y ya ha llovido. El anterior récord estaba en 66 puntos. Es decir, los Cavs lo batieron de largo.

57 puntos en 48 minutos. Una cifra ridícula, de minibasket. Es cierto que los Lakers defendieron muy bien, pero ninguna defensa, por grande que sea, puede justificar una anotación de 57 puntos en la NBA. Y es que Cleveland parecía haber tocado fondo, pero parece que en su caída libre el suelo aún anda lejos. Los de Ohio han perdido los últimos 11 partidos y, lo que es peor, han caído en 21 de sus últimos 22. Ya son últimos en el Este.

Tremenda humillación la sufrida por el técnico visitante, Byron Scott, el que fuera jugador de los gloriosos Lakers de los 80. Su vuelta a casa, esta vez, no la podrá olvidar fácilmente: 27-12 en el primer cuarto, 30-13 en el segundo y 35-16 en el tercero para un total de 92-41 en los 3 primeros actos. Lo dicho, ante tales números sobran las palabras.

El partido no llegó ni a las dos horas de tiempo real. Mejor para los Cavaliers, porque su suplicio pareció infinito. Los Lakers han mejorado en los últimos partidos, se les ve más asentados en la cancha, más intensos. Anoche, obviamente, se divirtieron, porque además el triunfo por 55 puntos constituyó su quinta victoria al hilo.

Hasta 7 jugadores locales hicieron dobles dígitos en anotación, los 5 titulares más Odom y Brown. Andrew Bynum y Ron Artest fueron los máximos anotadores locales con 15 puntos en un partido en el que hubo un reparto muy equitativo de la anotación. Pau Gasol sobresalió con grandes números y fue el jugador que más minutos disputó en los Lakers, 31. Acabó el de Sant Boi con 13 puntos, 14 rebotes, 3 asistencias y 3 robos sin pérdidas. Kobe hizo 13 y 8 asistencias en 25 minutos. Fue un paseo triunfal.

El paseo triunfal tuvo hitos que mostraron la relajación de las costumbres, la superioridad manifiesta del equipo californiano y su estado de gracia anoche. Por ejemplo, el robo a media pista de Gasol, que pasa a Bryant y éste, en un 3 contra 0, lanza un pase contra tablero para que Bynum la meta para abajo. O por ejemplo, el triple de Shannnon Brown desde el centro del campo sobre la bocina del tercer cuarto. Pero ni por esas, Phil Jackson cambió de hábitos. Siguió jugando con sus buenos jugadores. Minutos de la basura en sentido estricto, sólo 6 (en realidad fue todo el partido), los 6 minutos escasos que dio a Joe Smith y los novatos Ebank y Caracter, que ni aún así juegan.

Cleveland anotó el 29,9% de sus tiros e hizo 1 triple de 14 intentos. Dio 12 asistencias y perdió 19 balones. Metió 23 canastas en juego. En fin, el equipo se presentó en L.A sin Parker, Varejao, Moon, Powe... en cuadro. Pero esto tampoco puede servir de excusa en esta ocasión.

Sólo Gee y Sessions alcanzaron la decena. Los titulares sumaron 23 puntos con un 8 de 37 en el tiro. Manny Harris recibió en pista un parcial de -57. Los números, sí, los números lo dicen todo en este partido.

Minnesota 96 San Antonio 107

Los Spurs ganaron por segunda vez a los Timberwolves en los últimos días, aunque ninguno de los dos triunfos haya sido holgado. Al menos, anoche, la victoria fue más convincente que la anterior, en la que se impusieron por 3 escasos puntos.

El equipo de Popovich salió con la lección bien aprendida y en un primer cuarto delirante en la ofensiva anotó 36 puntos para tomar ventaja de 11. A partir de ahí, los texanos llevaron el control de un partido en el que ya no cedieron el marcador jamás.

Los locales, erráticos en el tiro, defendieron mal el perímetro, desde donde los Spurs hicieron mucho, pero que mucho daño (11 de 22 triples). Y poco a poco, después de estar minutos y minutos cerca de su rival, pero sin ser capaces de atraparlo, los Wolves empezaron a perder la paciencia.

Pero para paciencia perdida la de uno de los colegiados, Ken Mauer, que entró en éxtasis para pitar en un momento de arrebato 5 faltas técnicas al equipo local en un lapso de 10 segundos. Fue en el tercer cuarto y el técnico de Minnesota, Kurt Rambis, acabó expulsado al recibir 2 de las 5 técnicas pitadas. El público del Target Center no salía de su asombro. No se recordaba nada igual, ya que no medio tángana, ni incidente de especial gravedad.

San Antonio logró su victoria 32 en 38 partidos, un gran registro. Lo hizo a base de juego colectivo, 6 jugadores anotaron 10 o más puntos, y liderado por un gran Manu Ginóbili, que presentó una notable producción teniendo en cuenta que jugó 29 minutos: 19 tantos, 9 rebotes, 6 asistencias y 2 robos. Completísimo el partido del astro austral.

Jefferson hizo 17 puntos, Duncan se fue a 16 con 8 rebotes y 3 tapones y el suplente Bonner acumuló otros 16 -9 desde el triple-. Además, Tony Parker tuvo una noche sensacional en la dirección con 13 pases de canasta.

En Minnesota, Kevin Love fue el mejor con otro doble veinte (20 puntos y 20 rebotes), aunque hizo un 7 de 20 en el tiro. Y el base Luke Ridnour no le fue a la zaga: 18 puntos y 9 asistencias. Martell Webster también hizo 18, pero sólo en 25 minutos.

Lo peor para los Wolves fue el mal rendimiento de Milicic y Beasley, que además se resintió de su lesión de tobillo cuando apenas quedaban 4 minutos para el final. Fue tras intentar un triple desde la esquina. Se tuvo que ir a vestuarios apoyándose en los hombros de sus compañeros. Además, Jonny Flynn sigue perdido. Desde que se lesionó y perdió la titularidad ante Ridnour, ya no es el mismo.

Portland 86 New York 100

Los Knicks no flaquean. Tampoco lo hicieron en su visita al estado de Oregón, donde se impusieron a los Blazers con 23 puntos y 8 rebotes de Stoudemire (que recibió su undécima técnica de la temporada) y con el francés Rony Turiaf como factor sorpresa, pues completó un tremendo partido con 19 tantos, 10 rebotes y 8 de 9 en el tiro doble.

Turiaf fue el hombre más importante del partido después de la gran figura de la noche, Raymond Felton. El base de los Knicks sigue maravillando. Anoche, se comió a los bases rivales, manejó con temple el partido e hizo una estadística maravillosa que en este caso refleja fielmente la excelencia de su juego. Terminó con 17 puntos, 14 asistencias, 3 robos y 0 pérdidas. Brutal esa relación 14-0 entre asistencias y pérdidas. El sueño de todo base.

A una primera parte de corte ofensivo (50-56) en la que Rudy Fernández brilló sobremanera (12 puntos), le sucedió una segunda en la que los locales se atascaron en ataque (36-44). Y es que el equipo de McMillan no terminó de andar fluido en la ofensiva. Sus números así lo atestiguan. Anotó un pobre 34,9% en el tiro de campo, hizo un 4 de 18 en el triple, sólo robó 3 balones y el dato más demoledor, ¡sólo sumó 8 asistencias!. Esa falta de juego colectivo se notó mucho.

Wesley Matthews hizo un horrible partido (2 de 13 en el tiro), y ya acumula unos cuantos, y Aldridge fue el máximo anotador local con 19 puntos, que acompañó con 10 rebotes, aunque perdió 6 bolas. También brillaron Rudy Fernández y Marcus Camby.

El rendimiento del español fue destacable: 18 puntos, 3 rebotes, 2 asistencias y 1 robo sin pérdida alguna en 31 minutos. Hizo 3 triples de 7 intentos y 7 tiros libres sin fallo. Al español le falta constancia y regularidad para acabar de arrancar. En cuanto a Camby, hizo 1 punto con 0 de 6 en el tiro doble, pero estuvo demoledor en los tableros (16 rebotes y 6 tapones).

Portland volvió a perder y sigue añorando al gran Roy. No al Roy disminuido de esta temporada, sino al Roy con mayúsculas del pasado. El equipo marcha como puede, y parece un milagro que todavía marche.