JORNADA NBA / Playoffs 2008 - Primera Ronda Este

Un triple de Delonte West coloca a Cleveland con una ventaja de 3-1 ante Washington

Los Cavs derrotan a domicilio a los Wizards con 34 puntos de LeBron James

Arenas falla el triple final que hubiera empatado el encuentro

hispanosnba.com |

Washington Wizards 97 Cleveland Cavaliers 100 (1-3)
WASHINGTON: Arenas (10), Stevenson (13), Butler (19), Jamison (23), Haywood (16) -cinco inicial- Daniels (7), Mason (5), Songaila (4) y Blatche.
CLEVELAND: West (21), Szczerbiak (6), James (34), Wallace, Ilgauskas (9) -cinco inicial- Gibson (12), Smith (7), Brown (9), Varejao (2) y Thomas.
Parciales: 28-24, 16-30, 29-26 y 24-20.

Cleveland ganó en el Verizon Center de Washington un emocionante partido (97-100) que se antoja vital para el devenir de la eliminatoria. La victoria in extremis coloca a los Cavs con un claro 3-1 a favor y la serie regresa en el quinto encuentro al estado de Ohio.

El enfrentamiento entre los Wizards y los Cavaliers discurría últimamente por caminos próximos a la esquizofrenia. El segundo encuentro lo había ganado el equipo de LeBron James por 30 puntos de diferencia y poco después, en el tercero, el conjunto de Gilbert Arenas le había devuelto sobradamente la paliza derrotando a Cleveland por 36 puntos.

Esta vez el escenario fue muy distinto y los espectadores capitalinos pudieron disfrutar de un partido muy igualado, aunque para desgracia de la afición el choque se decantara a favor de la escuadra visitante.

Un último minuto vibrante

El último minuto del encuentro resultó muy vibrante. Se entró en el mismo con ventaja de los Cavs por 4 puntos (93-97), pero entonces surgió de entre los muertos el 'Agente Cero', es decir, un Gilbert Arenas que hasta entonces había pasado inadvertido.

Arenas acertó dos tiros libres y unos segundos después marcó una canasta impresionante, forzando hasta los límites permisibles, acosado por sus defensores. En esas condiciones extremas y con el corazón a un ritmo brutal de pulsaciones Arenas logró un canastón contra tablero y empató el partido a 97. Restaban 28 segundos.

En la jugada siguiente Cleveland agotó prácticamente la posesión. Cuando apenas quedaban unos segundos LeBron penetró en la defensa zonal de los Wizards, que buscaban precisamente cerrar las penetraciones del escolta de los Cavs. Hubo una ayuda y dos hombres sellaron a James, que al verse sin opción de tiro dobló hábilmente el balón a la izquierda. Allí, casi en la esquina, Delonte West tiró un triple al que no llegó su defensor, que tras ir a la ayuda de Lebron no tuvo tiempo de regresar para tapar a West. Faltaban 5,4 segundos de partido y la posesión estaba casi agotada. Y el triple de West entró.

Ya con 97-100, los locales tuvieron una última opción para empatar el partido, pero el triple casi frontal de Arenas no entró. Esta vez el que fuera un auténtico especialista en lograr canastas sobre la bocina no pudo anotar. De hecho, su tiro iba bastante mal dirigido y desde el principio se vio que no iba a ser aquella la canasta salvadora.

James y West, los protagonistas de la jugada decisiva, fueron a su vez los mejores de su equipo. 'King' James terminó el partido con 34 puntos, 12 rebotes y 7 asistencias, alcanzando los 1.000 puntos en su trayectoria individual en playoffs. West, mientras tanto, protagonizó su mejor momento de la post-temporada y se fue hasta los 21 puntos y 5 asistencias. Él y Gibson hicieron un auténtico roto a los Wizards desde la línea de 3 puntos al conseguir 5 triples de 8 intentos el primero y 4 de 7 el segundo.

Los triples y el rebote, factores clave

Fue precisamente ese gran acierto desde el triple una de las claves del triunfo del equipo de Mike Brown. Cleveland lanzó, de hecho, mucho mejor de 3 (13 de 28) que de 2 (19 de 50). Su tremenda precisión desde más allá del arco -batieron el récord de triples de la franquicia en playoffs- enmendó en gran parte su desastrosa producción en los lanzamientos más cercanos.

Sin embargo, aun siendo importante esa faceta, aún lo fue más el dominio abrumador en el rebote, liderados por el trabajo de James, Ben Wallace (que capturó 12 rebotes y no lanzó a canasta en 33 minutos) y Joe Smith. Los visitantes capturaron 51 rebotes frente a los 31 atrapados por los locales. En el tablero de Washington el reparto fue de 25 rebotes para los Wizards por 18 para los Cavs, mientras que en el tablero de Cleveland los defensores se hicieron con 33 capturas por 6 de los atacantes. Son datos demoledores que permitieron a los de Ohio ganar un partido en el que anotaron un 41% de sus tiros y perdieron 19 balones.

A pesar de esas cifras y de que los de LeBron James llegaran a dominar por 15 puntos en el tercer cuarto (52-67 tras un triple del propio James), la victoria fue más que sudada. Buena parte de esa igualdad final se debió a la actuación de Jamison (23 puntos y 11 rebotes), bien secundado por un solvente Butler (19 tantos) y un sorprendente Haywood (16 puntos), que estuvo mejor en ataque que en el rebote. Mientras, Arenas fue por libre. Salió de titular y completó un partido penoso hasta que llegó el último minuto y estuvo a punto, con su acierto, de ganarlo él solito.

El cuarto partido resultó un poco menos tenso que los anteriores, aunque no estuvo exento de algún momento de crispación. El más notable fue el sucedido en el segundo cuarto cuando Stevenson le quitó de un golpe en la cabeza la cinta a LeBron James, que no gana para golpes en esta serie. Tras un conato de pelea la cosa no pasó a mayores y la jugada se saldó con una falta flagrante de Stevenson.

Parece ser, dado el resultado, que Cleveland terminará llevándose esta serie. De ser así lo agradecerá el baloncesto. Y es que el catálogo de faltas barriobajeras desplegado hasta la fecha por los Wizards no merece recompensa alguna, si bien casi todas ellas fueron lances del juego, a excepción del empujón criminal propinado por Haywood a James en el segundo encuentro.