JORNADA NBA / Playoffs 2008 - Primera ronda Oeste

Gasol ofrece una exhibición de juego en la primera victoria de los Lakers sobre Denver Nuggets

El español concluye con 36 puntos, 16 rebotes y 8 asistencias

hispanosnba.com |

El español Pau Gasol había jugado hasta anoche 12 partidos de playoff con Memphis Grizzlies y no había ganado ninguno, sin que casi nadie hubiera destacado en Estados Unidos el mérito del ala-pívot catalán por haber llevado 3 veces a la post-temporada a un equipo como los Grizzlies.

Anoche, ya en los Lakers, logró su primera victoria en playoff (128-114 ante Denver) y lo hizo a lo grande. Sus números son los mejores de todos los jugadores que han intervenido en los primeros partidos de la primera ronda. Pau acabó con 36 puntos, 16 rebotes, 8 asistencias y 3 tapones. Anotó 15 de 20 en el tiro de campo y 8 de 8 en el tiro libre. Su partido fue constante, especialmente a lo largo de los tres primeros cuartos, y su participación decisiva, ya que logró 16 puntos en el tercer período, que fue el más importante, ya que un parcial de 39-22 llevó la ventaja de los Lakers hasta los 19 puntos (97-78), una diferencia que sería ya insalvable.

El catalán fue el jugador de los Lakers que más minutos permaneció en cancha (45) y alcanzó una valoración global de 54, lo que da una idea de su magnífico rendimiento. Un rendimiento que le sitúa entre los mejores de la historia de la franquicia de los Lakers. Sólo dos jugadores habían alcanzando en playoffs una relación mínima de 35 puntos, 15 rebotes y 8 asistencias: Baylor y Worthy. Palabras mayores.

Gasol dejó en evidencia a Marcus Camby, cuyo trabajo defensivo fue más que deficiente. Defendió como una magdalena y al final se tuvo que encargar del español el mexicano Eduardo Nájera, un gran defensor, un gran titán en el cuerpo a cuerpo. El de Chihuahua acabó el encuentro con 3 puntos y 5 rebotes, pero fue con él en cancha cuando mejor funcionó Denver. En los 22 minutos que estuvo en la pista su equipo logró un parcial de +18; sin él en pista, la debacle fue total, ya que los Nuggets sufrieron un -32 en 26 minutos. Se trata de una estadística reveladora, unos números que ponen en evidencia que algo no funciona en el sistema de George Karl, un sistema que aboga por un universo ácrata en el que prima la velocidad y el juego individual en ataque y la falta de agresividad en defensa. Sin embargo, da la impresión de que dos jugadores claves del equipo, Carmelo Anthony y Marcus Camby, tienen perfiles que no se amoldan a esa concepción de baloncesto, y que el equipo funciona mejor con J.R Smith, Kleiza y Nájera, sin un cinco claro.

Kobe Bryant y las lagunas de los Lakers

Tal vez anoche, el jugador más indicado para defender a Gasol hubiera sido Kenyon Martin, pero a éste se le había encomendado una misión increíble, defender al escolta rival, al inigualable Kobe Bryant. Y su trabajo fue fantástico, tan fantástico que dejó a Bryant en 4 puntos al descanso.

Fue la de anoche una nueva demostración del tremendo potencial que tienen los angelinos y también de las preocupantes lagunas en las que cae el equipo de Phil Jackson cuando domina rotundamente el marcador. Volvió a suceder ante Denver.

A los Lakers les cuesta en demasía sellar los partidos. Se van con notable facilidad de 20, pero después caen con esa misma facilidad en la rutina y dejan vivos a sus rivales durante más minutos de los necesarios. Esta doble vocación de los californianos se puso de manifiesto en toda su extensión en el transcurso del segundo cuarto cuando los Nuggets se situaron 8 puntos arriba tras venir de ir perdiendo por 10 en el primer cuarto. Los visitantes colocaron el luminoso en un inquietante 33-41 tras una exhibición ofensiva de dos suplentes de lujo: J.R.Smith, un jugador sobrado de fundamentos técnicos, y Linas Kleiza, que hizo un partido excepcional y acabó con 23 puntos. La defensa de los angelinos en esos minutos fue sencillamente catastrófica.

En la pausa entre el primer y el segundo cuarto, George Karl, cuyo hijo juega en los Lakers, advirtió de que sus jugadores tenían que correr mucho más y tirar en mejores posiciones. Dicho y hecho. El segundo cuarto fue el momento álgido de los de Colorado, un momento que ya no volverían a vivir.

Los locales lo bordan

Tras el descanso, los Lakers dieron el do de pecho y ofrecieron su mejor imagen, algo que se agradeció en un partido jugado a demasiada velocidad y con poco criterio, como suele ocurrir cada vez que juega Denver. Frente al concepto excesivamente individualista de los Nuggets se impuso una idea del baloncesto mucho más bella, como es la que encarnan los Lakers. Un baloncesto colectivo de amor por el pase que alcanzó su máxima expresión en una jugada trenzada en el segundo cuarto entre casi todo el equipo que llevó el balón a la línea de fondo, bajo el tablero, donde Odom regaló una extraordinaria asistencia hacia atrás para que Gasol machacara el aro. Eso sí que es baloncesto.

Volviendo al tercer cuarto, los locales bordaron el baloncesto en 12 minutos en los que anotaron 39 puntos y dejaron a su rival en 22. Kobe hizo su cuarta personal a falta de 7:19 para acabar el cuarto. Llevaba 9 puntos con 3 canastas de 14 intentos, pero poco importaba ante la exhibición de Gasol y Odom, que acabó con 17 puntos, 14 rebotes y 6 asistencias. Sin embargo, Jackson dejó en pista dos minutos más a Bryant, los suficientes para que se metiera en el partido.

Y fue en el último cuarto cuando apareció Bryant para truncar la posible remontada de Denver, que se llegó a colocar a 9 puntos, pero que nunca amenazó realmente a los californianos. El escolta de los Lakers anotó 18 puntos en el último cuarto y se redimió de su discreta actuación hasta entonces, un partido en el que se fue, sin embargo, hasta los 32 puntos (28 en la segunda parte), aprovechando sobre todo que se puso sobre él J.R.Smith, al que expulsó por personales, y no Martin. Así se las gasta Kobe.

Junto al trío mágico Bryant-Gasol-Odom, destacó Luke Walton (16 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias) en una plantilla en la que hay que ensalzar la labor de dirección de Fisher, que a nivel individual pareció aportar poco. Con él en pista los Lakers superaron por 29 puntos a su rival, mientras que con su suplente, Farmar, los angelinos perdieron por 15.

En Denver, Carmelo Anthony y Allen Iverson alcanzaron cada uno los 30 puntos, aunque el segundo terminó de mala manera el encuentro, ya que se autoexpulsó a 2:10 del final. El mejor de los Nuggets fue Kleiza, 23 puntos, y también rayaron a gran altura J.R.Smith en ataque (15 puntos en 23 minutos) y Kenyon Martin y Eduardo Nájera en defensa.

Los Angeles Lakers 128 Denver Nuggets 114 (1-0)
L.A. Lakers: Fisher (3), Bryant (32), Radmanovic (8), Odom (17), Gasol (36) - quinteto titular - Walton (16), Vujacic (8), Farmar (6) y Turiaf (2).
Denver: Carter (4), Iverson (30), Anthony (30), Martin (5), Camby (4) - quinteto titular - Kleiza (23), Smith (15) y Nájera (3).
Parciales: 26-22, 32-34, 39-22 y 31-36.