Otro logro imposible del señor Fratello

Ucrania queda sexta en el Eurobasket 2013 y se clasifica para el Mundial 2014

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Mike Fratello ha logrado un éxito sin precedentes para Ucrania (Jeff Lewis/Icon SMI)

Michael Robert Fratello, Mike para los amigos, un Mike muy italoamericano y elegante, con esa imagen tan de hampa familiar transalpina, ordenando desde sus apenas 170 centímetros de altura, manteniendo la disciplina desde su perfil napoleónico. Y haciéndolo en Ucrania. La vieja Ucrania, la del Imperio Ruso, el Imperio Austro-Húngaro, la fundación de la Unión Soviética, la independencia en 1991… con su histórica flota rusa del Mar Negro anclada en Sebastopol, con su Crimea guerrera, su Chernóbil maldito y su ejército pantagruélico. La Ucrania puntera en tecnología espacial, aviones, misiles… y receptora de un turismo creciente. En esa Ucrania terminó en 2011 Mike Fratello como entrenador de la selección nacional de baloncesto.

Y muchos se preguntarán qué hace un señor de 66 años de Nueva Jersey entrenando a unos espigados chicos ucranianos con, en teoría, escasas posibilidades de éxito. Pues siempre hay una explicación. En este caso, la clave de esta bizarra unión está en la figura del que fuera mítico jugador de baloncesto Alexander Volkov, ex ministro de Deporte de Ucrania y actual presidente de la Federación de Baloncesto. Volkov jugó en la NBA, a la que llegó en 1989 a aquellos Atlanta Hawks entrenados por Mike Fratello y cuya imagen era Dominique Wilkins. Y de aquella relación surgió esta otra. Y de esta otra surgió el milagro: ¡Ucrania ha quedado sexta en el Eurobasket de Eslovenia y jugará el Mundial 2014 de España!. Ver para creer.

Pocos podían soñar con un logro así cuando Volkov anunció en 2011 que Fratello era el hombre elegido para dirigir la selección. De la magnitud de este logro imposible da fe la propia historia. La mejor posición de Ucrania en un Eurobasket no pasó del puesto 13 en Barcelona 1997 y Belgrado 2005. Se trata de un salto inimaginable. Pero si alguien lo podía lograr ése era el viejo Mike, uno de los técnicos que han logrado más cosas con menos material en sus manos.

Fratello ha entrenado 16 temporadas en la NBA y sólo ha dirigido a 3 equipos, lo que da muestra de su solidez en el banquillo. Y con los 3 equipos terminó con balances positivos de victorias y derrotas.

Aquellos Hawks de los 80

La imagen de nuestro protagonista se hizo planetaria en los años 80, cuando dirigió a aquellos Atlanta Hawks en los que una noche sí y otra también Dominique Wilkins violentaba los aros rivales. Fueron 7 temporadas, 5 de ellas accediendo a los playoffs, fueron 324 victorias por 250 derrotas, fueron años felices, vibrantes, de continuidad mediática de nuestro personaje, que se codeaba con los Riley, Nelson, Daly

Luego llegaron los Cavaliers, en lo que representa el mayor logro de Fratello en un banquillo, sólo equiparable a lo conseguido estos días con Ucrania en Eslovenia. Con aquellos Cavs hechos de retales, Fratello llevó el baloncesto a la confrontación directa, al encharcamiento puro y duro del juego mediante sus trampas tácticas. Todo un arsenal desde la banda que obró un milagro de proporciones bíblicas: ¡En 6 temporadas, Cleveland llegó 4 veces a la postemporada y en fase regular obtuvo un balance positivo de 248-212!. La afición se dividía entre los que le santificaban y los que pedían su ajusticiamiento en la plaza pública. A ser posible en alguna cancha de baloncesto donde hubiera habido alguna vez ‘showtime’.

Pero es que años después llegó a Memphis para entrenar a unos Grizzlies sin tradición, los Grizzlies de Pau Gasol. Fueron 3 temporadas, pero en realidad sólo 2 años (de diciembre de 2004 a diciembre de 2006). En las 2 primeras, Memphis accedió a playoffs, un logro indiscutible por mucho que sus detractores hablen siempre de que no ganaron un solo partido en postemporada. Llegada la tercera campaña, un 6-24 en 30 partidos lo mandó a la calle. Le sustituyó otro italoamericano, Tony Barone, de perfil físico muy semejante a Tony Soprano pero de perfil técnico muy alejado de la disciplina y dureza del gran Fratello, que era más bien un pre-Soprano de la vieja escuela. El resultado fue la anarquía total, partidos a 140 puntos, la ruina del baloncesto como deporte competitivo. Un fiasco vergonzante.

En resumen, en esas 16 temporadas en la liga, Mike llevó en 9 ocasiones a sus equipos a los playoffs y logró 667 victorias (entre los 20 primeros de la historia NBA) con un porcentaje de triunfos de prácticamente el 55%. Fue nombrado Entrenador del Año en 1986.

Ucrania como etapa mítica

Y llegado 2011, habiendo transcurrido más de 20 años desde que abandonara el banquillo de Atlanta, Fratello se embarcó en otra etapa mítica de su carrera: Ucrania.

El técnico de Nueva Jersey que tan célebre se hizo por sus análisis en la NBC y la TNT, donde el narrador Marv Albert le llamaba “El Zar del  Telestrator” –esos endiablados diagramas técnicos que se hacen sobre la imagen del partido-, se volvió a centrar en su labor como entrenador. Y no fue fácil en un principio.

Llegado el Eurobasket de Lituania 2011 Ucrania no pasó de la primera fase. Se trató de un torneo casi invisible de los ucranianos, que anduvieron a su nivel habitual, el de siempre. Pero Volkov y su federación tenían claro que lo de Fratello era un trabajo a la larga. No en vano, Ucrania organizará el Eurobasket 2015.

La selección necesitaba un preparador del perfil de Fratello. Un entrenador volcado en aspectos defensivos, amante de la cohesión, de la elevación del equipo por encima de las individualidades sin coartar ciertas libertades a las estrellas, impulsor de un comportamiento pautado dentro y fuera de la pista, defensor de la disciplina y el esfuerzo como vía de crecimiento, tolerante con la dureza llevada al límite reglamentario y magistral a la hora de sacar más teniendo menos. No se trataba de que Ucrania se convirtiera, al estilo de aquellos Cavaliers, en ‘los ninjas del Mar Negro’, pero sí de que creciera como colectivo a partir de la solidaridad y la creencia en sí misma. Y así ha sido.

Hace unos días, Alexander Volkov lo reconocía: “Mike Fratello ha hecho que nos lo creyéramos”. Como un gurú de la fe, Fratello sentó las bases de su religión particular en la plantilla ucraniana. “No tenemos superestrellas, sino un equipo”, recalcó Volkov. Y es cierto. Aunque no es menos cierto que en toda plantilla algunos destacan más que otros. Por ejemplo, el base estadounidense afincado en Kiev Eugene ‘Pooh’ Jeter, alter ego de Fratello en la pista, o el excelente Sergii Gladyr. Mientras, en el capítulo intimidatorio andaba el NBA Viacheslav Kravtsov. El de Odessa ha liderado el capítulo de tapones del Eurobasket (2 por juego) pese a solo disputar 18,7 minutos por partido. Y no hay que olvidar que esta sexta plaza del Europeo ha llegado sin poder contar con jugadores como Oleksey Pecherov, Serhiy Lishchuk o el estelar novato NBA, que aún está por debutar, Alex Len.

Y así están las cosas. Fratello anda ya en un pedestal. Ucrania se ha rendido a sus pies. El entrenador estadounidense ha triunfado en Europa. Es el triunfo de un técnico que está convencido de que en breve se romperá uno de los últimos tabúes NBA, que un entrenador europeo dirigirá a un equipo de aquella liga en la que Fratello ya era imagen viva hace un cuarto de siglo.