JORNADA NBA / PLAYOFFS 2022

Los Splash Brothers caminan juntos hasta las Finales del Oeste

Warriors se impone 110-96 a Memphis metiendo 20 triples y atrapando 70 rebotes

Green, Wiggins y Looney contribuyen a la victoria que da a Warriors el 4-2

Ángel Mustienes |

No fue un camino sencillo, pero Warriors terminó ganando 110-96 a unos Memphis sin Ja Morant para imponerse 4-2 y alcanzar las Finales del Oeste, un lugar por el que no transitan desde 2019. Ese camino lo han hecho juntos los Splash Brothers que hoy han reivindicado su indudable vigor como pareja.

Klay Thompson hizo 30 puntos, 8 rebotes, 3 tapones y metió 8 triples. Stephen Curry sumó 29 tantos, 7 rebotes y 5 asistencias, encestó 6 triples y anotó 11 puntos en el decisivo último cuarto. Entre ambos, 59 puntos y 14 triples. Los Splash Brothers solucionando entuertos en el momento en el que la presión aprieta, el dúo dinámico manifestándose con ansias renovadas de gloria tras la interminable y tortuosa lesión de Thompson, que hoy ha jugado 42 minutos, lo que da una idea de su lozanía física.

Junto a ellos, su inseparable y siempre crucial Draymond Green, el pegamento de este equipo, la pasión de estos Warriors aunque a veces se pase de frenada, la gasolina que alimenta los dos lados de la cancha. Hoy, un paso adelante, como en las grandes noches: ¡lanzó 14 veces a canasta! Y acabó con 14 puntos, 15 rebotes y 8 asistencias.

Otro jugador clave fue Andrew Wiggins, porque anotó 10 de sus 18 puntos en el último cuarto. Terminó con 18 puntos y 11 rebotes.

Y el otro no fue otro que Kevon Looney. Porque el rebote fue una clave vital del partido. Warriors puso a Looney como titular para aplacar el efecto Steven Adams, y ya en el primer cuarto atrapó 11 rebotes. Acabó la noche Looney con 4 puntos, 22 rebotes (11 ofensivos) y 5 asistencias.

Golden State sufrió en los 3 primeros cuartos y lució defensa, oficio, experiencia, memoria y acierto en el cuarto. Pero Warriors recogió el premio gracias a cosechar una barbaridad de triples, 20 anotados, y de rebotes, ¡nada menos que 70!

Lo del rebote fue la muerte de Memphis Grizzlies. Al final del partido, ¡70 a 44 con 25 capturas en ataque del equipo local! El último equipo que capturó 70 o más rebotes en un partido de playoff fue Spurs en 1983, lo que da una idea de la dimensión histórica de la barrida en tableros. Baste decir que en el último cuarto los locales se hicieron con 21 rebotes y los visitantes con 7, ¡y que en el tablero de Memphis el resultado fue 4 para Grizzlies y 11 para Warriors! De hecho, Looney logró en el último cuarto más rebotes ofensivos (6) que la suma de todos los rebotes defensivos en el cuarto de Memphis (4).

La imagen más descriptiva del partido casi pasó desapercibida. Fue la de Steven Adams retirándose cojo a vestuarios a 3:23 de llegar al descanso (regresaría en la segunda parte, pero tocado quedó). Pasó casi desapercibida porque la jugada de su lesión, en un lance bajo el aro con Draymond Green, coincidió con el alevoso empujón que Dillon Brooks le propinó a Stephen Curry, un empujón que le valió a Brooks una flagrante 1 y la mayor animadversión, si cabía más, de la grada hacia su persona. Estaba claro que Dillon Brooks no estaba en San Francisco para hacer amigos.

Brooks fue el mejor jugador de Memphis, un equipo ante al que hay que rendirse tanto por su temporada regular como por sus playoffs. Sumó Brooks 30 puntos, 3 robos y 7 triples, lanzó 28 tiros y poco le importaron los abucheos de la afición local recordando su penosa acción con el lesionado Gary Payton II.

Grizzlies contó además con 25 puntos de Desmond Bane. Y poco más en ataque, ya que Jaren Jackson Jr. propuso un 5 de 19 en el tiro, Tyus Jones un 2 de 12 y Bandon Clarke un 2 de 10.

Pero a pesar de ello, el empeño, la fe y la defensa de Memphis permitió que el equipo llegara sin Ja Morant a poner muy nerviosa a la afición de Warriors, que vio terminarse el tercer cuarto con marcador de 78-77.

El último cuarto fue donde los Warriors escenificaron su recorrido vital ante un equipo muy joven. Y un parcial demoledor de 21-3 acabó con la resistencia rival, pasando el luminoso del 87-89 al 108-92, un parcial que se cerró con triples de Thompson y Curry. El cuarto acabó con un rotundo 32-19.

Esa sequía ofensiva de Memphis en el parcial de 21-3 ya había tenido un precedente cuando los de Taylor Jenkins terminaron la primera parte sin anotar en los últimos 4 minutos y 26 segundos del segundo cuarto.

Golden State arrasó en el rebote en el último cuarto, metió 6 triples y su defensa dejó a Memphis en 7 de 21 en el tiro de campo. Y estos Warriors jugaron sin Otto Porter Jr., sin Gary Payton II y sin Andre Iguodala, a lo que se añade la baja en el banquillo de Steve Kerr.

El equipo californiano superó así sus 17 pérdidas de balón -perdió 22 en el anterior partido- y dejó fuera de su retrovisor el tremendo ridículo hecho en el quinto juego, cuando llegó a perder por 55 puntos para terminar haciéndolo por 39.

Ahora, la mirada está puesta en otra pantalla, una pantalla que compartirá con Phoenix o con Dallas. Esa es en estos momentos la única cuestión.

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