JORNADA NBA / TEMPORADA REGULAR 2020-2021

Utah vence a Sixers con 40 de Clarkson y suma 19 triunfos en 20 partidos

Sixers pierde sin Embiid a pesar de los 42 puntos de Simmons y los 36 de Harris

Los Jazz se imponen 134-123 con un decisivo tramo final de Royce O'Neale

Ángel Mustienes |

Ritmo infernal el de estos Utah Jazz, un equipo imparable cuya ofensiva se come a un rival tras otro y cuya defensa marca las diferencias cuando hay que marcarlas. Triunfo ante unos Sixers muy lustrosos a pesar de no contar con Joel Embiid. Victoria para ponerse 23-5. ¡Los Jazz han ganado 19 de sus últimos 20 partidos!

Son, hoy por hoy, el mejor equipo de la NBA por juego y por resultados. Su consistencia es máxima y su versatilidad, extrema, y son esa consistencia y esa versatilidad las que les otorgan mil vías para ganar los partidos.

Hoy, ante Sixers, vencieron a pesar de que Ben Simmons y Tobias Harris se multiplicaron para compensar la baja de Embiid. Simmons hizo su mejor partido ofensivo desde que está en la NBA y Harris no le fue a la zaga. ¡Entre los dos, 78 puntos que resultaron insuficientes para ganar!

Poco le importó eso a Jazz. Como poco le importó que volviera el equipo de Snyder a jugar sin Mike Conley, que Rudy Gobert ofreciera un partido de segundo nivel, que Donovan Mitchell -24 puntos con 9 de 24 en el tiro- no tuviera su mejor día en el tiro o que Bojan Bogdanovic no metiera ni un solo triple, terminando con 0 de 6 desde la larga distancia.

Compensó el juego de equipo, el buen papel de Joe Ingles (20 puntos), el tremendo partido de Jordan Clarkson y el fantástico final de Royce O'Neal.

Lo de Jordan Clarkson fue apoteósico. Su inicio de partido ya fue toda una declaración de intenciones. Partió desde su habitual suplencia y... ¡en sus primeros 3 minutos de juego ya había clavado 4 triples a los Sixers! Fue Clarkson una auténtica ametralladora que hizo trizas a la defensa rival. Al descanso ya llevaba 19 puntos y el final del partido sumó 40.

Terminó Clarkson con esos 40 puntos tras meter 8 triples e igualar el récord de triples de un jugador de Jazz en un partido.

En cuanto a O'Neale, se pasó el partido defendiendo y privándose de la ofensiva, hasta que llegó el punto del partido en el que las canastas valían oro. Entonces, emergió. En la recta final metió 3 triples y sirvió una asistencia en alley-oop para Gobert. Fue O'Neale el que mostró al final a los Sixers el camino de la derrota.

Los Sixers no pudieron en defensa con los Jazz. La diferencia abismal entre las segundas unidades, provocada fundamentalmente por la explosión de Clarkson, dejó la productividad de una y otra muy desequilibradas: 57 puntos los suplentes locales y 25 los visitantes, con Dwight Howard como mejor suplente de Sixers (14 puntos y 12 rebotes).

De nada le sirvió a Sixers su buena ofensiva y su positivo trabajo en los tableros. De nada valieron los 36 puntos y 10 rebotes de Tobias Harris ni la descomunal actuación de Ben Simmons. Salvaje el australiano, que se mostró muy agresivo de cara al aro.

Simmons batió su récord anotador en la NBA con 42 puntos, pero además capturó 9 rebotes y repartió 12 asistencias. Metió 19 puntos en el primer cuarto, su mayor anotación en un cuarto desde que llegó a la liga. Demoledor Simmons, demoledor.

Utah, mientras, acabó con porcentajes ganadores: por encima del 50% en tiro de campo, 18 triples con un 40% de efectividad, un 83,9% en los libres y 134 puntos anotados. Un ritmo frenético de anotación perdiendo 11 balones, un número muy razonable de pérdidas si se considera el nivel de exigencia ofensiva del equipo.

Sixers partió con un equipo más bajo y más abierto al poner de inicio a Mike Scott en lugar del ausente Embiid. Pero Mike Scott poco o nada pintó en el partido. Por eso Rivers precisó de más minutos de Dwight Howard, que funcionó muy bien.

Tras el 35-42 del primer cuarto, ¡con Simmons y Harris metiendo 33 puntos!, Utah empezó a defender en el segundo acto, y ahí arrancó la ventaja del equipo de Salt Lake City en el marcador, a partir de defender mejor, irse al descanso ganando 72-66 (encajó Utah 24 puntos en el segundo cuarto) y terminar el tercer cuarto 106-94.

Al inicio del último cuarto, máxima ventaja local con un +16 (110-94). Sixers luchó, eso hay que reconocerlo. Y se llegó a poner a 4 puntos (113-109), pero entonces surgió O'Neale para resolver en ataque. Y ese es el mejor resumen de estos Jazz: te pueden matar desde cualquier ángulo, incluso desde el más inesperado.

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