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Warriors sufre para ganar ante el poder mental de Portland

Curry anota 37 puntos, Green se muestra crucial e Iguodala decide en defensa ante Lillard

Lillard tira de su equipo con Seth Curry haciendo un partidazo ante su hermano

Ángel Mustienes |

Cómo meter solo 4 puntos y ser decisivo en un partido. Ese privilegio lo tienen muy pocos jugadores. Uno de ellos es Andre Iguodala, que esta noche lo ha ejercido de forma crucial al mostrarse inflexible en defensa cuando el rival buscaba la prórroga.

Damian Lillard buscó en la última jugada el triple con el que empatar el partido, pero la brutal defensa de Iggy le dejó sin armas. Y el partido terminó con el balón en manos del alero de Warriors.

Fue un partido excelente, jugado a gran nivel, maravilloso a la vista. Un encuentro en el que el poder mental de Portland hizo sufrir a los Warriors hasta límites insospechados, hasta el punto de que Golden State llegó a ir perdiendo por 17 puntos. Pero la calidad del plantel local terminó imponiéndose 114-111 para situarse 2-0 en las Finales del Oeste.

Otra vez inconmensurable Stephen Curry con 37 puntos, 8 rebotes y 8 asistencias. Aunque esta vez le salió respondón su hermano Seth, que hizo un partidazo para terminar con 16 puntos y 4 robos de balón (¡incluidos 3 a su hermano!). Enorme Seth Curry.

De nuevo crucial la participación de Draymond Green, que fue decisivo en la recta final pese a jugar con 5 faltas a cuestas. Terminó con 16 puntos, 10 rebotes, 7 asistencias y 5 tapones (4 puestos en el primer cuarto).

Klay Thompson, importante en el tercer cuarto, hizo 24 puntos, Kevon Looney aportó 14 puntos y 7 rebotes con 6 de 6 en el tiro de campo y Jordan Bell brilló también en el tercer cuarto, el cuarto en el que Warriors remontó su adversa situación para situarse en clave ganadora.

Portland jugó de cine y llegó con opciones de triunfo al final del partido pese a jugar con Damian Lillard tocado muscularmente (a lo que se añadió que le cayó encima en una jugada Looney), tener a un C.J. McCollum horrible en el último cuarto, solo poder disponer de Enes Kanter durante 19 minutos por el estado de su hombro y ver cómo Zach Collins cometía 5 faltas en 8 minutos. Eso hizo que Meyers Leonard tuviera que jugar, y lo hizo bien, minutos cruciales.

Los Blazers ganaron el primer cuarto 29-31 pese a tener a Lillard y Kanter en 0 puntos. Lo hicieron gracias a las aportaciones de Al-Farouq Aminu y Moe Harkless. Pero lo mejor vino en el segundo cuarto, cuando el equipo de Terry Stotts lo bordó para irse al descanso ganando 50-65 tras tener una máxima ventaja de 17 puntos tras un triple de Seth Curry y la resurrección deportiva de Lillard.

En la primera parte, McCollum brilló, Lillard superó sus problemas y empezaron a funcionar Seth Curry y Rodney Hood. El equipo local alcanzó el descanso con solo 3 triples en su haber y 10 pérdidas de balón, mientras que el visitante llevaba ya 11 triples y 8 rebotes ofensivos.

El tercer cuarto fue una especie de regreso a la realidad propiciado por el mejor Golden State, que pasó de ir perdiendo por 17 puntos (50-67) a ir ganando por 5 tantos (87-82), incluyendo un parcial de 16-2. El parcial del cuarto: 39-24.

Sin embargo, Portland aguantó el tirón en el último período, jugó de tú a tú a los campeones y llegó a ponerse 8 arriba (100-108) con un triple de Leonard anotado a falta de 4:23. A partir de ahí, baloncesto puro: parcial de 10-0 para Warriors, triple de Seth Curry, alley-oop entre Draymond Green y Kevon Looney... para el 112-111 con 52 segundos por jugar.

Stephen Curry asistió al omnipresente Draymond Green para el 114-111 a 12 segundos del final y lo que vino después fue la fantástica defensa de Iguodala sobre Lillard que decidió el partido.

Blazers se fue cariacontecido. No sirvieron los 23 puntos y 10 asistencias de Lillard, los 22 puntos de un McCollum que estuvo errático en los momentos decisivos, ni los 16 más 4 robos de Seth Curry, ni los 41 puntos de una gran segunda unidad. Portland jugó a lo grande y terminó perdiendo.