JORNADA NBA

/ PLAYOFFS 2019

Portland gana a Denver tras 4 prórrogas en un partido histórico

McCollum anota 41 puntos, Jokic hace un triple-doble, Murray suma 34 y Hood decide

No se jugaba un partido de playoffs con tantas prórrogas desde el año 1953

Nigel Correas |

Partido histórico en el Moda Center. Una locura. Una interminable locura. Parecía no querer acabar el Portland-Denver. Se jugaron 4 prórrogas. Sí, ¡4 prórrogas! No se disputaba un partido tan largo en playoffs desde el año 1953.

La moneda cayó al final del lado local. Los Blazers se impusieron 140-137. Para situarse 2-1 en la eliminatoria ante Nuggets. Habrá que ver qué factura física pasa esta batalla.

Decisivo final de Rodney Hood. El ex de Cavaliers anotó 7 puntos en 2 minutos. En la cuarta prórroga. En el momento de la verdad. Un triple suyo puso el 138-136. Con 18,6 segundos por jugar. Luego, Nikola Jokic, tuvo el empate. Pero el héroe estaba agotado. ¡Llevaba jugados 65 minutos! ¡Dos partidos en uno! Erró su primer tiro libre. Ahí estuvo la clave. Y su equipo perdió.

Jokic apenas anotó en las prórrogas. Estaba verdaderamente fulminado por un encuentro loco. Pero seguía repartiendo juego a diestro y siniestro. En esos 65 minutos firmó un triple-doble amargo. Logró 33 puntos, 18 rebotes y 14 asistencias. Es verdad que perdió 8 balones. Pero es que lo hizo todo. Fue el motor de su equipo. La crueldad quiso que fallara ese libre decisivo. Es un jugador maravilloso.

En el otro bando, una megaestrella llamada C.J. McCollum. Incombustible. Salvando a su equipo en los momentos decisivos. Firmó 41 puntos, 8 rebotes y 4 robos. En 60 minutos. Lanzó 39 tiros de campo. Cuajó una actuación memorable.

A su lado, Damian Lillard. El base logró 28 tantos y 8 asistencias. En 58 minutos. Rescató a su equipo en la tercera prolongación. Enes Kanter jugó 56. Para 18 tantos y 15 rebotes. Brilló el turco en el tercer cuarto. Dejando de lado su dolencia en el hombro. Moe Harkless tuvo su momento estelar en la recta final del cuarto cuarto. Jugó 45 minutos pese a tener un tobillo tocado. Rubricó 15 puntos y 10 rebotes. Y, por supuesto, el héroe final: Hood. Sumó 19 puntos en 24 minutos. Hizo 7 en la última prórroga.

Todo resultó pantagruélico. Los locales lanzaron 124 tiros de campo. Sumaron 24 rebotes ofensivos. Los mismos que el rival. Hicieron los Nuggets 119 lanzamientos. Perdieron 20 balones. En un partido con 5 finales. Un partido infinito.

En las prórrogas aparecieron jugadores que brillaron con luz propia. No solo Hood. También Paul Millsap. También Will Barton. Aunque estos se quedaron sin premio.

Además de Jokic, Jamal Murray logró 34 puntos y 9 rebotes. En 55 minutos. Tirando 32 veces. Sumó 16 puntos en la primera parte. Se apagó en la segunda. Resurgió en los momentos de la verdad. Y eso que se había agravado su lesión. Will Barton se fue con 22 puntos, 9 rebotes y 3 tapones. Paul Millsap firmó 17 tantos y 13 rebotes. Gary Harris disputó 50 minutos.

Millsap estuvo detrás de la casi victoria de Denver. Cuando puso a los suyos 125-129 con 31,8 segundos por jugar. El partido estaba en la tercera prórroga. Pero surgió Lillard. Con un par de penetraciones fáciles. Para poner el 129-129 a 8 segundos del final. Y forzar el cuarto tiempo extra.

En esa prolongación final, Will Barton metió 5 puntos. Pero Rodney Hood logró 7. Para dar la victoria a los suyos. En un partido imposible, interminable, infinito. En un duelo que ya es parte de la historia de la NBA.