JORNADA NBA / PLAYOFFS 2018-fINALES Este

LeBron James fuerza el 7º partido tras una monumental actuación

Cavaliers gana 109-99 a Celtics con 46 puntos de LeBron; Rozier y Brown lideran a Boston

Los Cavs pierden por lesión a Kevin Love y terminan pendientes de la pierna de LeBron James

Ángel Mustienes |

Impresionante actuación de LeBron James
Impresionante actuación de LeBron James (Torrey Purvey/Icon Sportswire)

LeBron James volvió a hacerlo. Todos atónitos ante su exhibición como si fuera la primera vez. El derroche físico desplegado por el dios del baloncesto pareció carecer de límites y ni siquiera un duro golpe en el cuarto final pudo evitar que LeBron forzara el 7º partido ante los Celtics jugando a lo grande.

Victoria de Cleveland por 109-99 con el mejor James que se haya visto jamás en un partido de eliminación de playoffs, porque Cavaliers se lo jugaba todo, tenía una pierna colgando del precipicio.

Con ese panorama, y lesionándose Kevin Love a los 5 minutos de juego, LeBron destapó el tarro de las esencias y guio a los suyos con 46 puntos, 11 rebotes, 9 asistencias, 3 robos y 5 triples tras meter 17 de 33 en tiros de campo y estar en la pista 46 minutos. Una actuación de otra galaxia que llegó en el momento más oportuno.

LeBron contó con la ayuda en ataque de George Hill -gran serie ante Boston la suya-, que metió 20 puntos. J.R. Smith trabajó bien la defensa y los suplentes anotaron 36 puntos con Jeff Green y Larry Nance Jr. en cabeza. 

El equipo local dominó todo el partido, pero no las tuvo todas consigo hasta que LeBron anotó 2 triplazos consecutivos para poner el 107-96 en el marcador a 1:40 del final en plena apoteosis local, con la grada volcada con su ídolo.

Minutos antes, James dio un monumental susto a los suyos. Larry Nance Jr. cayó sobre su pierna y LeBron quedó tendido en el suelo, luego cojeó y en los tiempos muertos tuvo que recibir tratamiento con hielo. Pero nada de eso evitó su tremendo final de partido, un colofón maravilloso a una actuación maravillosa.

Cuando fue cambiado a 57 segundos del final, el de Akron se fue cojeando ligeramente con una aureola de jugador inabordable, de deportista legendario. Era la 7ª vez que James sumaba 40 o más puntos en los presentes playoffs. Una salvajada.

Boston no se rindió nunca

Los Celtics empezaron muy bien el partido. La imagen en el inicio del choque resultaba chocante, rocambolesca, casi surrealista: los aficionados locales iban con camisetas blancas y el equipo vestido de blanco era Boston. Más allá de esa curiosidad ciertamente extraña, Celtics ganó el primer cuarto 20-25 con 15 puntos de un gran Jaylen Brown.

Cleveland había perdido a las primeras de cambio a Kevin Love en un choque con Jayson Tatum. Tuvo que irse a vestuarios y ya no volvió. Solo estuvo 5 minutos en juego.

A partir de ahí, LeBron tuvo que multiplicarse para cubrir la baja de Love. Y lo hizo de una forma ejemplar.

El segundo cuarto fue una historia muy distinta. Cleveland empezó a imponer su ritmo de juego y LeBron se calentó hasta meter 17 puntos en un cuarto que acabó con parcial de 34-18 para llevar el marcador al descanso a un 54-43.

Cavs endosó un parcial de 20-4 a Boston, que sufría la inoperancia ofensiva de Tatum y Al Horford, y llegó a adquirir una ventaja de 14 puntos. James se fue al descanso con 25 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias tras jugar los 24 minutos al completo. Jeff Green era su mejor apoyo. Y Jaylen Brown y Terry Rozier sostenían las opciones de Celtics.

Los locales llegaron a gozar de una ventaja de 16 puntos en el tercer cuarto con George Hill apoyando a un encendido LeBron. Rozier sostuvo a Boston con su gran acierto ofensivo, Tatum despertó en ataque y los de Brad Stevens se plantaron en el final del cuarto con solo 10 puntos de desventaja (83-73) tras un triple de Rozier en los últimos segundos, idéntico final al sucedido en el segundo cuarto. Los Celtics no se rendían. Eran puro orgullo.

La decisión del partido

Boston bajó de los 10 puntos de desventaja nada más empezar el cuarto final y a partir de ahí estuvo siempre cerca de Cleveland, aunque nunca bajó de los 7 puntos de diferencia.

Marcus Smart le puso un tapón brutal a James y éste dio el gran susto cuando se dañó una pierna a 8:28 del final, pero LeBron es irrompible y a partir de ese momento jugó al límite de su físico y de su mente llevando en volandas a su equipo al triunfo.

Rozier y Brown seguían apretando y LeBron tuvo que exprimirse hasta encadenar 2 triplazos decisivos y forzar un 2+1 antes de abandonar la cancha. Tremendo.

De nada sirvieron los 28 puntos, 7 asistencias y 6 triples de un brillante Rozier, ni los 27 puntos de un Jaylen Brown notable. Tatum acabó con 15, Smart y Marcus Morris lo hicieron bien desde la segunda unidad y el dominicano Horford terminó con 6 puntos, 9 rebotes y 4 asistencias en 37 minutos.

Ahora, todos pendientes del físico de LeBron de cara al 7º y definitivo partido que se jugará en el Garden.