JORNADA NBA

/ FINALES NBA 2017

Warriors gana 4-1 para recuperar el título de campeón de la NBA

Golden State se impone 129-120 en el 5º juego con 39 puntos de Durant y 34 de Curry

Los Cavaliers hacen un esfuerzo titánico sin premio con 41 puntos de LeBron James

Ángel Mustienes |

Curry y Durant han guiado el éxito de los Warriors
Curry y Durant han guiado el éxito de los Warriors (Jeff Siner/Zuma Press/Icon Sportswire)

Golden State Warriors ha recuperado el título de la NBA. El equipo californiano se ha impuesto 129-120 a Cavaliers en el 5º partido para lograr el 4-1 y alzarse con su 2º campeonato en los 3 últimos años. Kevin Durant y Stephen Curry han liderado a los campeones, sin olvidar el partidazo de Andre Iguodala.

Durant, elegido MVP de las Finales, ha terminado el partido con 39 puntos, Curry ha hecho 34 con 10 asistencias, Iggy aportó 20 desde la segunda unidad y Draymond Green completó un doble-doble.

Esfuerzo titánico de Cleveland, que se mantuvo en el partido a pesar de encajar un parcial de 28-4 en el segundo cuarto. LeBron James estuvo fantástico con 41 puntos, 13 rebotes y 8 asistencias, Kyrie Irving sumó 26 y J.R. Smith, 25 tras meter 7 triples de 8 intentos. Buen partido de un intenso Tristan Thompson.

Warriors 129 Cavaliers 120 (4-1)

Los Cavaliers lucharon de forma titánica, hasta la extenuación, con intensidad y dureza, a pesar de los problemas físicos de Kyrie Irving y Kevin Love.

Hasta sobrevivieron a lo que ningún otro equipo podría haber sobrevivido: ¡encajar un parcial de 28-4 ante los todopoderosos Warriors! Ante tal contingencia, los Cavs se agarraron a la pista y aguantaron el tirón, pero finalmente se desfondaron. Porque su reto era un reto imposible. Porque estos nuevos Warriors con Durant son un equipo inaccesible que ha ganado las Finales 4-1 y se va de los playoffs con una marca de 16-1.

Una canasta de LeBron nada más empezar el último cuarto puso a los suyos a solo 3 puntos (98-95). A partir de ahí el marcador se movió entre esa diferencia, que nunca fue menor, y los 10 puntos, hasta que los locales se marcharon con un 122-108 a 4 minutos de final. A partir de ahí todo fue una fiesta local.

La madre de Durant, Wanda Pratt, estaba emocionada, la grada amarilla del Oracle Arena vivía apasionadamente la recta final del partido, se palpaba ya el título y un triple de Curry lo cerró definitivamente. Estaba el encuentro en el minuto final y dominaban los locales 129-115. No se podía escapar.

Se llegó al final con 129-120 y el balón en poder del rey de estas Finales, Kevin Durant. A partir de ahí los abrazos (el primero el que dio LeBron a Durant), las celebraciones, el éxtasis.

Con la madre de Durant abranzando a su hijo, a Stephen Curry, que andaba con sus 2 hijas, a Steve Kerr y a todo el mundo que la rodeaba. Con el propietario de la franquicia, Joe Lacob, henchido de orgullo pero sin estridencias. Con Kerr emocionado tras haber superado su calvario con la espalda y felicitándose con su alter ego en estos playoffs, Mike Brown.

Mientras, LeBron y los suyos emprendían el camino de los vestuarios. Aquel ya no era su sitio.

Pero lucharon, lucharon mucho para que sí lo fuera. El 33-37 del primer cuarto así lo atestigua. ¡Los Cavs ganando en el Oracle Arena a los Warriors jugando al ritmo de los californianos! Un primer cuarto extraño, con Durant, Love y Klay Thompson cometiendo pronto sus 2 primeras faltas (Love las hizo en 3 minutos) y con Curry, LeBron e Irving marcando el pulso ofensivo del choque. ¡Warriors acabó el cuarto con solo 3 asistencias y 6 pérdidas! Gran trabajo de presión defensiva de Cleveland.

El segundo cuarto pudo matar el partido anticipadamente. Una volcada de James había puesto el 33-41 a favor de Cavaliers. Pues bien, a partir de ahí la locura. Borrachera de baloncesto de Warriors con una defensa excepcional, con triples, con ritmo, con movimiento de balón, con baloncesto en estado salvaje, ejerciendo Golden State a modo de rayo mortal. ¡Parcial de 28-4 para poner el marcador en 61-45!

En pleno festival local, triple técnica para David West, Tristan Thompson y J.R. Smith en una jugada en la que los dos primeros se quedaron 'face to face' como dos gallitos. Los Warriors desatados y los Cavs intentando agarrarse al partido, algo que lograron gracias al acierto de J.R. Smith desde el triple. Un tiro de 3 final de J.R. puso el 71-60 al descanso. Cleveland estaba vivo.

Por entonces, Durant, Curry y LeBron ya estaban en la veintena, Love no había anotado y jugadores como Draymond Green, Andre Iguodala, J.R. Smith y Tristan Thompson ya empezaban a despuntar.

El tercer acto apretó el marcador. LeBron luchaba a lo grande y llevaba a su equipo hasta ponerse a 4 puntos (90-86), Iggy brillaba en Golden State, Green hacía una heroicidad al sujetar a Klay Thompson cuando caía boca abajo contra el suelo y los Cavs sobrevivían a los doloridos cuerpos de Irving y Love, pero siempre renqueantes, siempre jugando al 100% para no llegar, siempre a remolque.

Hasta que llegó el último cuarto y todo se aclaró siguiendo la más estricta lógica. Los Warriors, con una suplencia superior a la de los Cavs, ganaban el partido y el campeonato. Era su quinto título de la NBA, el segundo en 3 años. No podía ser de otra forma. Estaban destinados a ello.