JORNADA NBA / playoffs 2013 (semifinales oeste)

Parker lidera con 32 puntos un triunfo balsámico de los Spurs ante los Warriors

Golden State utiliza 5 minutos a David Lee y termina con Stephen Curry tocado

hispanosnba.com |

San Antonio Spurs sacó a relucir su incuestionable espíritu competitivo para ganar en el Oracle Arena y recuperar el factor cancha en su serie contra Warriors. Espectacular primera parte del francés Tony Parker, que metió 25 puntos para acabar el partido con 32.

Parker tuvo un decidido apoyo de Tim Duncan y Kawhi Leonard en un partido en el que los Spurs estuvieron por delante desde el primer cuarto pero siempre con ventajas no demasiado rotundas. El equipo recuperó a Tiago Splitter, que fue titular pero no tuvo incidencia en el juego. Manu Ginóbili anotó 12 puntos, estando especialmente brillante en la recta final del tercer cuarto.

Mientras, Golden State volvió a sacar de forma puntual a David Lee, que metió 5 puntos y capturó 2 rebotes a pesar de sólo jugar 3 minutos. Fue una presencia para arengar a la tropa. El equipo local tuvo a Andrew Bogut metido en problemas de faltas, a Klay Thompson y Stephen Curry desafortunados en el tiro por la buena defensa local y a Jarrett Jack alejado de sus mejores momentos. Además, susto otra vez con un tobillo de Curry, que acabó el partido cojeando.

Golden State 92 San Antonio 102 (1-2)

Ambientazo en un Oracle Arena convertido en fervorosa marea amarilla a favor de los suyos y regreso de los Spurs a su yo más competitivo, un gen que nunca le ha faltado a su trío estelar, tal y como demostró anoche con diferentes grados de acierto.

Desde luego, fue el partido de Tony Parker, cuya fantástica primera parte hay que loar. El base francés anotó 25 puntos en un primer tiempo que sentó las bases del triunfo, porque los texanos empezaron a imponerse en el primer cuarto y siempre llevaron la delantera con mayor o menor holgura. Eso sí, los Warriors nunca se rindieron.

Empezó el partido con San Antonio recuperando para su quinteto titular a Tiago Splitter. Tony Parker ya anunciaba lo que iba a venir anotando 3 canastas en un abrir y cerrar de ojos, Stephen Curry arrancaba de modo resultón, luciendo sus extensas habilidades y Tim Duncan recibía una técnica a las primeras de cambio tras un rifirrafe con Andrew Bogut.

Fue un bonito inicio con dominio de los Spurs y muchas bondades para los ojos, tales como un tiro a tablero de Duncan, un matazo de Bogut o la espléndida defensa de Kawhi Leonard sobre Klay Thompson, que no es que fallara sus tiros, es que no era capaz ni de lanzar a canasta. Sendos triples de los franceses Tony Parker y Boris Diaw culminaron un parcial de 0-12 que puso a los visitantes con un 21-28 en el marcador.

Y el ágil primer cuarto acabó con 2 grandes jugadas. Un 2+1 (aunque luego no anotara el libre) de Parker en imposible escorzo contra tablero a 5 segundos del final y una canasta última de Jarrett Jack que no subió al marcador porque llegó fuera de tiempo. Al final, 23-32 para los de Gregg Popovich que construían así los cimientos de su triunfo posterior.

El segundo acto comenzó con un giro inesperado en el guión. Mark Jackson hizo saltar a la cancha al lesionado David Lee, que volvió a ejercer de acicate para todos sus compañeros a la par que encendía a la grada. Esta vez, además hizo cosas muy importantes en un tiempo reducidísimo de juego: 5 puntos y 2 rebotes en 3 minutos. La afición se calentó y su minimalista presencia sirvió para que su equipo no arrojara la toalla a pesar de ir por detrás en el marcador.

Mientras, la exhibición de Parker ya estaba en marcha, ¡y de qué manera!. El armador galo lo metía todo. Andaba inspirado. Resultaba imparable. ¡Mediado el segundo cuarto ya llevaba 21 puntos!. Menuda gozada verle jugar.

Los minutos finales del segundo cuarto resultaron trepidantes. Eso sí, cargados de errores. Pero atractivos. Un mate de Harrison Barnes, buena su primera parte para luego apagarse, y un 2+1 de Jarrett Jack acercaron a los locales (48-51). Pero como ocurriera durante todo el partido, a ese acercamiento le sucedió una buena reacción visitante. Una canasta en el último segundo de Parker culminaba su primera parte de relumbrón: 48-57 para Spurs y 25 puntos del base francés. A esos 25 puntos, añadía 4 rebotes, 3 asistencias y un 11 de 14 en el tiro. Brutal.

Al descanso, San Antonio llevaba un 58% en el tiro de campo y sólo había perdido 4 balones. Además, Kawhi Leonard había dejado a Klay Thompson en 3 puntos. Buenos apoyos de Duncan y Diaw. En Warriors, Curry, Jack y Barnes eran los mejores, aunque al final del partido ninguno de los 3 terminara brillando.

El inicio del tercer cuarto nos dejó un Parker más humano y el despertar de Klay Thompson, lo que unido llevó a que Warriors se pusiera a 3 puntos (54-57) para llegar incluso a empatar a 65 tras un triple de Curry. Se inflamaba el Oracle. El empate llegaba poco después de que Bogut cometiera su cuarta falta. Y, como siempre, San Antonio volvió a reaccionar.

Fue una reacción importante porque los locales nunca se llegaron a adelantar en el marcador. Parcial de 4-14 para cerrar el cuarto, que acabó con un 69-79 gracias a la explosión en los 4 minutos finales de un Manu Ginóbili que anotó 8 de sus 12 puntos en ese preciso momento, cuando más lo necesitaba su equipo.

Pero estaba claro que Golden State quería guerra, en el buen sentido de la palabra. Empezó el equipo local el último cuarto con un parcial de 9-0 para ponerse 78-79. El partido iba a tirones. Draymond Green asomaba la cabeza. Pero otra vez se rehicieron los Spurs, que con triples de Danny Green y Tony Parker se pusieron otra vez las pilas. El equipo visitante llegó a ponerse 11 arriba tras un parcial de 1-11 y su ventaja ya no bajó en todo el partido de 5.

El gran susto para Warriors llegó cuando a 5 minutos del final, con 81-90 en el luminoso, Curry se torció el tobillo izquierdo en una jugada tonta en la línea de triple. El jugador estuvo cojo durante unos segundos en pista y el partido se paró con 4:40 para el final. Andaba cojo y el pabellón gritaba “Curry, Curry”. Era el mismo tobillo que se lesionó ante Denver. Gran preocupación, pero siguió en pista. Eso sí, para no aportar ya nada.

En ese final, con Curry disminuido, San Antonio fue más que Golden State. No falló en esos momentos el trío estelar Parker-Duncan-Ginóbili. Y ganaron los Spurs con 32 puntos de Tony Parker, 23 más 10 rebotes de Tim Duncan y 15 tantos y 9 rebotes de un Leonard que defendió a gran nivel. Bien Diaw en la primera parte y 12 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias de un Ginóbili que brilló en el final del tercer cuarto y que volvió a estar errático en el tiro.

Golden State, que hizo daño en el rebote ofensivo, tuvo a 6 jugadores en dobles dígitos. Klay Thompson mejoró notablemente en la segunda parte para acabar con 17 puntos y 8 rebotes, pero con un 7 de 20 en el tiro. Y Curry hizo 16 con 8 asistencias, pero con un 5 de 17. Es decir, entre los 2 sumaron un 12 de 37 en el lanzamiento.  Además, doble doble de Bogut y buen partido de Carl Landry, autor de 14 puntos, 7 rebotes y 4 pases de canasta. Los Warriors pierden la ventaja adquirida y sus ojos están en el tobillo de Curry.