JORNADA NBA / playoffs 2013 (SEMIFINALES OESTE)

Klay Thompson destroza a los Spurs con 34 puntos, 14 rebotes y 8 triples

Derrota de San Antonio en el AT&T Center y adiós al factor cancha favorable

hispanosnba.com |

Esta vez, no fue Stephen Curry (aunque decidiera al final). Esta vez, el héroe de los Warriors fue un espectacular Klay Thompson. Golden State ganó sin David Lee en el AT&T Center a los Spurs para igualar la serie y Thompson estuvo inconmensurable: ¡34 puntos, 14 rebotes y 8 de 9 desde el triple!.

La primera parte nos dejó una superioridad manifiesta de los californianos a partir de un gran segundo cuarto en el que Thompson acribilló a triples a los texanos. Golden State se fue al descanso con 19 puntos de ventaja y en esta ocasión no hubo ni remontada milagrosa local, ni triple salvador de Manu Ginóbili en el último segundo.

Al final, se acercaron los Spurs, pero Stephen Curry puso las cosas en su sitio en el momento de la verdad. Un momento de la verdad en el que el ataque local se atascó. Porque San Antonio anotó 2 puntos en los últimos 4 minutos del partido. Tim Duncan fue el mejor jugador local.

San Antonio 91 Golden State 100 (1-1)

El primer partido fue un aviso más que serio para los Spurs y en el segundo ha llegado el disgusto para los texanos. Golden State Warriors sigue rindiendo a un altísimo nivel pese a no poder contar con David Lee, uno de sus elementos básicos. El juego exterior de los californianos brilla, pero también toda la labor de intendencia, ese trabajo invisible que se hace visible en la victoria.

Lo cierto es que San Antonio volvió a ir a remolque y esta vez no tuvo fuerza para remontar. No tuvo fuerza San Antonio o bien sí tuvo un buen pulso Golden State, que pareció haber aprendido una gran lección del modo inaudito con el que dejó escapar el primer partido.

El partido empezó en régimen de notable igualdad. Un primer cuarto equilibrado, de tanteo, con un final favorable a los visitantes, que ya empezaron a dejar caer su empeño por poner en aprietos a los favoritos. Acabó el cuarto inicial con dominio en el marcador de unos Warriors que pusieron la directa en el segundo.

Lo del segundo cuarto del encuentro fue de traca. Los Warriors empezaron bien con muy buenos minutos de Carl Landry y terminaron arrasando a los Spurs a partir de momentos felicísimos de Klay Thompson, autor en el cuarto de 17 puntos con 5 triples. Thompson fue una verdadera ametralladora desde más allá del arco. Fueron 5 puntos seguidos del escolta los que abrieron brecha en el marcador (31-44 a 7:47 del descanso). Parecieron reaccionar los Spurs de la mano de Tony Parker hasta colocarse a 6 tantos (38-44) con un parcial de 7-0, pero regresaron los mejores Warriors para matar medio partido con un parcial final de 5-18 para irse al descanso con un contundente 43-62.

La defensa de San Antonio había sido una auténtica calamidad. Sobre todo la exterior. Con Klay Thompson destrozando al rival desde el triple. Tal llegó a ser la confianza del joven tirador de Warriors que en una jugada en la parte final del segundo cuarto llegó a montar un contraataque en solitario, el balance defensivo local fue excelente y Thompson metió un triple él solo sobre defensa formada y sin apoyo en el rebote. Ese tipo de triple que sólo se le permite al tipo enchufado hasta la médula en la felicidad de la canasta.

Con 19 puntos de desventaja en el intermedio, las cosas no pintaban bien para los texanos. ¿Podían esperar los aficionados locales otro milagro?. Se dice que la esperanza es lo último que se pierde. Pero también hay que tener claro que no todos los días son fiesta.

El caso es que el conjunto de Gregg Popovich entró en el tercer cuarto con ánimo de remontada o, al menos, con ganas de lavar la imagen dejada en un segundo cuarto nefasto. Y con ese espíritu llegaron a remontar de 19 a 7 puntos de desventaja. Pero llegó una jugada que marcaría el partido, una jugada que protagonizó, ¡cómo no¡, Klay Thompson. Con un 82-90 en el marcador esperanzador para los locales, Thompson anotó un triple desde la esquina cuando se consumía el tiempo del tercer período. Y, claro está, no es lo mismo psicológicamente afrontar el último cuarto 8 puntos abajo que 11. Ese triple ayudó mucho al equipo de Mark Jackson.

El cuarto cuarto fue un compendio del quiero y no puedo. Porque nadie puede negarle a los Spurs el mérito de intentarlo. Y estuvieron un par de veces a un paso de poner en serios aprietos al rival, pero la cosa no culminó.

El control que ejerció Golden State sobre el marcador fue ejemplar, pero con alguna duda puntual. La primera llegó cuando Tony Parker puso a los Spurs a sólo 6 puntos con todavía 7 minutos por jugarse (82-88). Warriors aguantó ese primer envite con fortaleza. El segundo, surgió a 4:22 del final cuando un triple de Manu Ginóbili puso el 89-95. El AT&T Center vibraba y soñaba. Pero su sueño no se cumplió.

No se cumplió porque los 4 minutos finales del encuentro fueron un desastre ofensivo local, con un Manu Ginóbili ciertamente desafortunado. Los Warriors habían aprendido perfectamente la lección del primer partido, cuando perdieron una ventaja de 16 puntos en los últimos 4 minutos del cuarto cuarto. Esta vez, defendieron muy bien y dejaron su vida ofensiva en manos de un Stephen Curry que supo decidir con aplomo. Sólo 2 puntos metió San Antonio en los 4 minutos decisivos. Así, ganar un partido se antoja imposible.

Al final, triunfo visitante bien merecido con Klay Thompson en plan megaestelar: 34 puntos, 14 rebotes, 3 robos y un brutal 8 de 9 desde el triple. Stephen Curry metió 22 puntos con un pobre 7 de 20 pero terminó decidiendo. Buenos minutos, aunque escasos, de Carl Landry, buen papel en tableros de Andrew Bogut y quinteto muy joven el que puso en liza Jackson, un quinteto en el que se incrustó Draymond Green.

San Antonio pudo contar con Tiago Splitter, pero sólo 10 minutos y partiendo de la suplencia, y dio presencia testimonial a Tracy McGrady, que jugó 51 segundos al final. Tim Duncan -23 puntos y 9 rebotes- y Tony Parker -20 tantos- fueron sus referencias. Kawhi Leonard acabó con 11 puntos y 12 rebotes y Manu Ginóbili, con 12 tantos y 4 asistencias en 28 minutos.

El equipo de Popovich mejoró notablemente la defensa en la segunda parte, pasando de recibir 62 puntos al descanso a encajar sólo 38 en la segunda mitad. Pero esa primera parte desastrosa le costó el partido.