JORNADA NBA / PLAYOFFS 2018-FINALES oeste

Los Rockets vapulean a los Warriors exprimiendo su estilo de juego

Harden y Gordon lideran el ataque con grandes partidos de Ariza, Tucker y el visitante Durant

Sobresaliente partido de Houston en materia defensiva dejando al rival en 105 puntos

Ángel Mustienes |

Gran partido de Eric Gordon (Chris Williams/Icon Sportswire)

Muy distinto el segundo partido de las Finales del Oeste del primero. En este segundo, Houston exprimió su estilo de juego para vapulear a unos desconocidos Warriors, un estilo de juego en el que el equipo brilló en ataque, pero también, y mucho, en defensa.

Rockets defendió a un nivel espectacular. Más allá de eso, confirmó sus señas de identidad: brillantez individual y camino extremo en el que priman el uno contra uno, la búsqueda del tiro adecuado con escasa circulación del balón y el abuso del triple, que en esta ocasión fue, como en muchas otras, primordial para acabar con la oposición del rival.

Houston ganó por 22 puntos (127-105) y llegó a ir venciendo por 29 cuando restaban 2:40 para el final.

El equipo terminó con un 51,1% en el tiro de campo, anotó 16 triples tras lanzar 42 y tuvo a 5 jugadores con 16 o más puntos.

James Harden aportó 27 puntos y 10 rebotes, pero con unos porcentajes muy deficientes que incluyeron un 3 de 15 desde el triple (y solo dio 3 asistencias). En realidad, el trío crucial por su juego en los dos lados de la cancha fue el integrado por Eric Gordon, P.J. Tucker y Trevor Ariza.

Gordon enchufó 27 puntos y 6 triples desde la segunda unidad, P.J. Tucker se desmelenó en ataque y firmó 22 tantos, 7 rebotes, 4 asistencias y 8 de 9 en el tiro con 5 triples y Ariza completó una brutal primera parte para finalizar el encuentro con 19 tantos, 4 rebotes, 6 asistencias y 7 de 9 en el tiro en 36 minutos de acción. Además, 16 puntos de Chris Paul, que solo brilló en ataque en el tercer cuarto. Clint Capela volvió a defender a gran nivel.

Desastre visitante

Warriors decepcionó por completo. Solo aguantó el tipo en el primer cuarto, un cuarto que acabó 26-21 pese a que los visitantes no metieron un solo triple (0 de 7) y perdieron 7 balones. Poco importó que Chris Paul cometiera 2 faltas en los primeros 3 minutos de juego, ya que Mike D'Antoni le mantuvo valiente en pista, a lo que el base respondió sin cometer más faltas en el cuarto.

Ya desde el principio se vio que Houston desplegaba una defensa física, intensa y exitosa, y que Golden State no iba a tener su día en ataque y tampoco en defensa, puesto que los californianos fueron un auténtico coladero en su retaguardia.

Otro elemento que avanzó el primer cuarto y que luego se cumplió fue la doble actuación gris de Draymond Green y Klay Thompson, dos piezas básicas en el organigrama de juego de estos Warriors.

Si el primer cuarto apuntó lo que iba a venir, el segundo constató esa impresión hasta hacerla realidad. Los Rockets se dispararon en el marcador hasta ponerse 19 puntos arriba (64-45) con un mate de Trevor Ariza que desnudó las vergüenzas defensivas de Warriors. El alero penetró por el centro de la zona como Perico por su casa, sin oposición, saludando al personal prácticamente.

Al descanso, tras un final malo de Houston, 64-50 para los locales con 4 jugadores en 13 o más puntos y con Ariza (15 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias y 2 robos) y Tucker (14 puntos, 3 asistencias y 3 triples) haciendo trizas a la defensa visitante ante la sorpresa de todos.

Los locales ya habían anotado 10 triples tirando más de 3 que de 2, los visitantes ya acumulaban 11 pérdidas de balón y Kevin Durant (18 puntos) era el único efecto positivo de un equipo californiano que se mostraba frágil.

Más de lo mismo

La segunda parte fue más de lo mismo, con Kevin Durant capeando el temporal como podía, a base de calidad individual. Hasta que Houston volvió a acelerar para marcharse ya irremisiblemente en el marcador.

Chris Paul despertó en ataque, la ofensiva local se mostraba coral en la anotación, la grada gritaba "MVP, MVP..." a Harden aunque no tuvo su mejor día y a 36 segundos para concluir del cuarto los Rockets regresaban a los 19 puntos de ventaja (95-76) con tiros libres de Gordon tras cometer Durant su cuarta falta, un Durant que llevaba ya 36 puntos tras hacer 18 en el cuarto. Pero luchaba solo contra un cúmulo de circunstancias adversas. Finalizó el cuarto con 95-79 en el luminoso.

Ya en el cuarto final, la ventaja no hizo más que crecer y crecer: +22, +23, +24, +26,+28... hasta alcanzar los 29 puntos (123-94) en la recta final. En esa progresión vergonzosa para Warriors, Draymond Green le dio un empujón indecente a Ariza, una jugada plena de frustración que resumió a la perfección el escaso ánimo con el que andaban los vigentes campeones.

Al final, los Warriors se fueron cabizbajos. Durant con algo más de dignidad tras anotar 38 puntos ( eso sí, no dio una sola asistencia). Stephen Curry terminó con 16 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias en una noche negada desde el triple y nada más. Ni Green ni Thompson estuvieron en modo All-Star, ni la defensa visitante mostró un mínimo rasgo de eficacia. Patinazo de los campeones.