Los Nets siguen sin ganar en febrero y Luis Scola, sin apenas jugar

Suman 16 derrotas consecutivas en el Barclays Center y solo han ganado un partido en 2017

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La trayectoria de Brooklyn Nets no es que sea una cuesta abajo, sino que directamente es una caída en el abismo. El equipo que dirige Kenny Atkinson no conoce aún lo que es ganar en el mes de febrero y únicamente suma una solitaria victoria en todo lo que llevamos de 2017. Mientras, Luis Scola sigue marginado de la rotación.

La afición del Barclays Center ya sabe lo que puede esperar cada vez que va al campo. Los últimos 16 encuentros de los Nets en su feudo, todos los de 2017, se han saldado con otras tantas derrotas ante todo tipo de equipos. En febrero, han jugado 7 de sus 8 partidos en casa y pese a ello, no han logrado sumar.

La última victoria del equipo fue el pasado 20 de enero en Nueva Orleans. Es la única del equipo en los 24 partidos que ha disputado en 2017 y la única en sus últimos 26 encuentros. Un desastre absoluto.

El problema principal del equipo es la falta de defensa (encajan 114,2 puntos por encuentro), unido a la debilidad en el rebote, el escaso acierto exterior (34% desde un triple que usan con demasiada frecuencia) y los 16,5 balones (líderes en la liga) que pierden por encuentro.

Luis Scola, doblemente damnificado

En todo este desastre, está inmerso un jugador hispano, el argentino Luis Scola. Un Scola doblemente damnificado, en lo individual y en lo colectivo, puesto que a las derrotas de su equipo ha de sumar su marginación en la rotación.

Apenas ha jugado en 2 de los 8 partidos que el equipo ha disputado en febrero. Ya en enero, solo tuvo minutos en 8 de los 16 disputados por los Nets. Solo Chris McCullough está por detrás de él en la rotación. Sus promedios en 2017 son de 4,3 puntos y 3,7 rebotes en 12,7 minutos de juego con un 42% de acierto en el tiro de campo y un 33% en los triples.

A sus 36 años, y ya en la recta final de su carrera, el gran jugador argentino pasa por un momento complicado que intenta sobrellevar con la enorme profesionalidad que le ha caracterizado siempre. Pero ni para él, salvo traspaso, ni para su equipo, se vislumbra la luz al final del túnel en la actual temporada.