PREVIA CONFERENCIA ESTE 2016-2017

El Este echa a andar con los Cavaliers de LeBron James como equipo a batir

Los vigentes campeones de la NBA no parecen tener grandes rivales en su conferencia

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LeBron James y sus Cavaliers son los rivales a batir en el Este
LeBron James y sus Cavaliers son los rivales a batir en el Este (Prensa Internacional/Zuma Press/Icon Sportswire)

La Conferencia Este no está clara. Bueno, el favorito de la misma sí lo está. Es Cleveland Cavaliers con LeBron James al frente. Pero luego viene un grupo de equipos que es complejo analizar. El Este mejoró mucho como conferencia el pasado año, aunque habrá que ver si ese nuevo rumbo se convierte en tendencia o no.

Toronto Raptors es el segundo equipo del Este. Lo es por méritos propios, por el hecho de haber sido finalista contra todo pronóstico el pasado curso. Pero hay otros equipos que ya estuvieron en playoffs y deben crecer esta temporada. Por ejemplo, Boston Celtics e Indiana Pacers. Habrá que ver también si mantiene su nivel Charlotte Hornets.

Mientras, hay muchas incógnitas acerca de la recuperación de Chicago Bulls y New York Knicks, dos equipos muy renovados, no exentos de calidad. Los Bulls deberían remontar el vuelo vista su plantilla. Y luego están Atlanta Hawks y Miami Heat, semifinalistas en la temporada 2015-2016, dos escuadras que parecen perder fuelle por las sensibles bajas que van a soportar (Al Horford y Jeff Teague por un lado y Dwyane Wade y Chris Bosh por otro). Pero empecemos ya nuestro repaso a la conferencia oriental.

DIVISIÓN ATLÁNTICO

TORONTO RAPTORS (4-3 en pretempoada; 56-26 en regular).- Toronto Raptors hizo historia la pasada campaña. El equipo fue finalista de conferencia tras una gran fase regular y unos playoffs sorprendentes. Detrás de ese milagro, la magia en los despachos de Masai Ujiri y el trabajo sin estridencias del técnico Dwane Casey. Visto el éxito, el equipo mantiene su columna vertebral, como no podía ser de otro modo.

No parece fácil repetir la hazaña. Al frente volverán a estar como líderes indiscutibles Kyle Lowry y DeMar DeRozan, 2 All-Star por méritos propios. Detrás de ellos, un Jonas Valanciunas que no termina de explotar, pese a lo cual volverá a ser el referente interior. Como secundarios importantes que permanecen en el equipo, tenemos a DeMarre Carroll, Cory Joseph, Terrence Jones y Patrick Patterson. Importante la llegada de Jared Sullinger, por ahora casi inédito porque anda lesionado, que aportará dentro, y una incógnita radica en la posible aportación del novato Jakob Poeltl. El equipo vivirá de su defensa, su actitud colectiva, su poder físico, su buena selección en el tiro exterior y su fortaleza en casa.

BOSTON CELTICS (5-2 en pretemporada; 48-34 en regular).- Boston Celtics debe seguir creciendo. La inequívoca apuesta de Brad Stevens por un baloncesto más atrevido de lo que parece a primera vista se antoja exitosa. El equipo entró cómodo en playoffs con la quinta ofensiva de la liga en puntos anotados (la mejor del Este). Y lo hizo sin estrellas de postín. Pues bien, ahora añade a su plantilla a Al Horford, y eso puede ser mucho.

Al Horford ha de liderar al equipo junto al escurridizo Isaiah Thomas, que viene de hacer un temporadón. A ese doble liderazgo se deben unir las capacidades defensivas de dos jugadores como Avery Bradley y Jae Crowder y el aprovechamiento de un juego interior bastante sólido. Habrá que ver cómo crecen Marcus Smart y Terry Rozier, se incorpora Gerald Green, un jugador que siempre aporta aunque lo haga a rachas. Y luego está el 'loco' draft de los Celtics, plagado de elecciones. La más llamativa y la que más expectación crea es, obviamente, la de Jaylen Brown, número 3 en junio que ha anotado 10 o más puntos en 5 de los 7 partidos de pretemporada que ha jugado. Todo ello aún sabiendo que Boston ha perdido a dos grandes jugadores de equipo: Evan Turner y Jared Sullinger.

NEW YORK KNICKS (4-2 en pretemporada; 32-50 en regular).- Los Knicks presentan 10 altas y 10 bajas, un movimiento masivo que no es más que el reconocimiento de un fracaso. Y ese fracaso se puede personalizar por completo en la figura de su líder en los despachos, Phil Jackson. Nuevo año de la era Jackson, nuevo entrenador, Jeff Hornacek, y todo apunta a que empezará a abandonarse la obsesión por el triángulo ofensivo, un sistema que con los jugadores de Knicks devino en una ofensiva pobre, la cuarta peor de la liga.

El equipo se articulará en las figuras de Carmelo Anthony y Kristaps Porzingis. Pero hay un tono muy distinto en la plantilla. Llegan dos Bulls de toda la vida: Derrick Rose y Joakim Noah. Es cierto que ninguno de ellos se encuentra en su mejor etapa física, pero tienen poso de baloncesto en sus piernas y cabezas. Además de arrastrar focos y público. Aterrizan también jugadores que pueden contribuir como Brandon Jennings, Courtney Lee o los ACB Mindaugas Kuzminskas y Willy Hernangómez. Al menos, los Knicks intentan reinventarse para salir de su mediocridad.

BROOKLYN NETS (1-5 en pretemporada; 21-61 en regular).- Los Nets son el peor equipo del Este en la pretemporada. Eso no sería importante si no fuera porque apuntan a ser uno de los peores equipos de la NBA este año. Lejos queda el magalómano proyecto del ruso Mikhail Prokhorov, que ya hace tiempo abandonó cualquier intento de grandeza en el corazón de Estados Unidos. Tras una lamentable temporada, el equipo solo conserva a 5 jugadores, pero nadie de los que llega va a ser capaz de cambiar las cosas.

La novedad más mediática es Jeremy Lin, que vuelve a Nueva York. Y las que más nos interesan son las llegadas del argentino Luis Scola y el venezolano Greivis Vásquez, que tendrán oportunidad de buscar minutos, que no victorias. No parece que el nuevo general manager, el exjugador Sean Marks, tenga nada más que hacer que dejar pasar el año. Otra cosa sería un milagro. El equipo volverá a pivotar en torno a Brook Lopez, habrá que ver cómo evolucionan jugadores como Bojan Bogdanovic o Sean Kilpatrick y certificar cómo se amolda a la NBA el novato, ex de Michigan, Caris LeVert.

PHILADELPHIA 76ERS (2-5 en pretemporada; 10-72 en regular).- Parece imposible que los Sixers puedan hacerlo peor que la temporada pasada. Mayor desvergüenza se antoja inalcanzable, más aún cuando la NBA dio el consabido toque a la franquicia y ésta terminó con Bryan Colangelo como general manager. Lo de Sixers con el draft y las lesiones no parece tener fin, eso sí. Joel Embiid está jugando a gran nivel -con tiempo limitado- en pretemporada tras estar 2 años en blanco, Nerlens Noel tiene que pasar otra vez por el quirófano -parece un tema menor esta vez-, Jahlil Okafor debutó ayer en la preparación, por lo que solo ha jugado 8 minutos en la pretemporada, y Ben Simmons, el flamante número 1 del último draft, se rompió y no debutará hasta febrero. Parece una maldición sin fin.

Más allá de la mala suerte con sus jóvenes y del despropósito emprendido hace años por una franquicia histórica, Brett Brown volverá a ser un entrenador perdedor a la fuerza, pero con la intención, al menos, de ir mejorando. Para ello llegan Sergio Rodríguez y Dario Saric. El primero aporta experiencia y magia, y apunta a titular al estar lesionado Jerryd Baylles. El segundo llega con juventud y calidad, pero no se sabe cómo se adaptará. Robert Covington asumirá seriedad en los dos lados de la cancha. Por lo demás, el equipo está destinado a perder.

DIVISIÓN CENTRAL

CLEVELAND CAVALIERS (2-4 en pretemporada; 57-25 en regular).- El equipo favorito en el Este, el equipo a batir. Aunque no está tan claro que pueda alcanzar la excelencia suficiente como para batirse con los 'nuevos' Warriors. Lo cierto es que Cleveland hizo historia en junio al remontar un 3-1 a Golden State en las Finales para obtener su primer título de la NBA. Tal vez por ello no haya habido demasiadas novedades estos meses, pero el equipo tampoco se ha reforzado como sus rivales directos, y esto puede pesar. La defensa, la infinitud de LeBron James en la cancha, la brillantez sin límites de Kyrie Irving de cara al aro, la solidez del equipo como local y un notable cuerpo técnico capitaneado por el casi novel Tyronn Lue son sus mayores valores. Y la duda sigue centrándose en Kevin Love. De una vez por todas, Love tiene que volver a ser el que fue en Minnesota, con las limitaciones que impone LeBron, claro. Ya no hay más excusas.

Más allá de su big three y de la concepción de equipo, más en defensa que en ataque, Cleveland deberá aprender a mejorar su circulación de balón. Y deberá tirar de secundarios que tienen roles muy precisos. Son los casos, fundamentalmente, de Tristan Thompson y el recién renovado J.R. Smith, al que costó mucho atar. El equipo perdió a Matthew Dellavedova y al retirado Mo Williams, pero llegan a él el alero Mike Dunleavy, el intenso Chris Andersen y el interesante novato Kay Felder.

INDIANA PACERS (3-3 en pretemporada; 45-37 en regular).- Indiana Pacers recuperó el paso en la 2015-2016 según recuperaba su físico y su baloncesto su gran estrella, Paul George. El resultado fue más que prometedor, diríase espectacular: ¡el equipo se metió en los playoffs! Sorprendentemente, el entrenador que llevaba años al frente del equipo y que le llevó a la postemporada, Frank Vogel, ya no está en sus filas. Le sustituye un técnico bien conocido, Nate McMillan, un entrenador que apuesta por la disciplina, la defensa, la dureza física y mental y la labor de equipo granítico, sin fisuras. Conoce bien a los Pacers porque llevaba 3 años como ayudante de Vogel.

Pues bien, Indiana, lejos de conformarse con la hazaña del pasado año, ha apostado fuerte este verano. Los despachos dirigidos por Larry Bird han añadido jugadores de gran fuste al equipo. No tiene desperdicio el trabajo en el mercado. Pacers incorpora a los bases Jeff Teague y Aaron Brooks, al alero Thaddeus Young y a los interiores Al Jefferson y Kevin Seraphin, entre otros. No está nada mal. Todo ello a la espera de que el portento llamado Myles Turner se ponga a volar. No parece que el equipo vaya a echar de menos a George Hill.

DETROIT PISTONS (3-3 en pretemporada; 44-38 en regular).- Los Pistons terminaron clasificándose a última hora para playoffs, un éxito que no les será fácil repetir a los muchachos de Stan Van Gundy, jefe en los despachos y el banquillo. No será fácil porque los de Michigan no se han reforzado este verano. Al equipo no ha llegado nadie de verdadero nivel.

Detroit volverá a tener un líder indiscutible pese a no ser su máximo anotador: el dominante Andre Drummond. El pívot fue el rey del rebote y del doble doble la pasada temporada y lo está siendo también en pretemporada. Dada su juventud, no está claro su techo. Además, habrá que estar atentos al Reggie Jackson y Tobias Harris, y también, en menor medida, a Marcus Morris y al tirador Kentavious Caldwell-Pope.  Al equipo no le sobra calidad, eso está claro, pero intentará estar de nuevo en la pomada.

CHICAGO BULLS (3-4 en pretemporada; 42-40 en regular).- Sonoro fracaso el de Chicago la pasada temporada en el primer año de Fred Hoiberg. Parece que la marcha de Tom Thibodeau no sentó bien a un equipo que estaba llamado a luchar por el título del Este y se quedó sin playoffs. Por eso, Gar Forman ha dado todo un vuelco a la plantilla conservando, eso sí, a Hoiberg en el banquillo. Y el cambio ha sido revolucionario. ¡Tanto que los dos buques insignia de la franquicia por antigüedad y servicios, Derrick Rose y Joakim Noah, han desaparecido de ella! ¡Tanto que ha llegado el polémico y deslumbrante Rajon Rondo y un histórico nacido en Chicago que siempre ejerció en Miami, Dwyane Wade! Mimbres todos ellos para una locura. Habrá que ver de qué signo.

Al equipo llega mucha calidad exterior. Los citados Rondo (máximo asistente de la NBA) y Wade, Michael Carter-Williams (Novato del Año en su día) y el rookie Denzel Valentine. Además, se incorpora un sólido jugador interior, Robin Lopez, que no podrá, eso sí, suplir la baja de Pau Gasol, que decidió marcharse a San Antonio. El equipo perdió además al base Aaron Brooks y a los aleros Mike Dunleavy y Tony Snell, lo que permitirá el crecimiento de Doug McDermott y ofrecerá hueco para la versatilidad de Nikola Mirotic. Ambos jugadores deberían ser importantes. Eso sí, la lucha en el puesto de 4 entre Mirotic, Taj Gibson y Bobby Portis puede ser espectacular. Y no he mencionado a Jimmy Butler. Bueno, está claro que Jimmy Butler ha de ser el líder indiscutible de este equipo. Butler es su mejor hombre, de largo.

MILWAUKEE BUCKS (3-3 en pretemporada; 33-49 en regular).- Otro sonoro fiasco. Era un equipo cargado de juventud y talento llamado a hacer grandes cosas y la temporada devino en 33 victorias y adiós a todo antes de tiempo. Sin playoffs se quedaron los Bucks de Jason Kidd. Batacazo notable. Por eso ha habido 10 altas y 7 bajas. Había que cambiar las tornas. Aunque algo debería permanecer invariable y así ha sido: este equipo es el equipo de Giannis Antetokounmpo y Jabari Parker. Y lo es más en la medida de que su máximo anotador, el prometedor Khris Middleton, se perderá la temporada por lesión. Una baja importantísima.

Por otra parte, no se sabe muy bien por dónde va a salir Greg Monroe, la otra gran baza de los Bucks. Sin hacer malos números, la primera temporada de Monroe con Bucks resultó decepcionante. Llegan al equipo Matthew Dellavedova, Mirza Teletovic y Michael Beasley como jugadores más llamativos. Además, Milwaukee se hizo en el décimo puesto del draft con el pívot sudanés de 2,16 Thon Maker, toda una incógnita. El equipo, pese a la baja de Middleton, debería remontar el vuelo.

DIVISIÓN SUDESTE

MIAMI HEAT (4-4 en pretemporada; 48-34 en regular).- El dúo Pat Riley-Erik Spoelstra fue capaz de reinventar la franquicia en poquísimo tiempo tras la marcha de LeBron James. Eso hizo que el pasado curso ya se situara el equipo tercero en el Este con 48 victorias. Pero, desgraciadamente, la pareja tendrá que generar una segunda reinvención sobre la marcha dado que el equipo se ha quedado sin sus dos referencias ofensivas: Dwyane Wade (marchado a Chicago de forma sorprendente) y Chris Bosh (con su carrera prácticamente fulminada por su mala salud). Estupor doble en la afición, mazazo infinito.

Pero es que además se fueron otros nombres propios, unos con más presente que otros también es verdad. Marcharon Luol Deng, Joe Johnson, Gerald Green y Amar'e Stoudemire. El proyecto parece estar en solfa. Ahora descansa sobre las espaldas de Hassan Whiteside, un portento físico que hará números espectaculares, pero que está lejos de estar preparado para ser un líder de equipo, un verdadero jugador franquicia. Además, adquirirá importancia Goran Dragic, si vuelve a su mejor nivel, y el recién llegado Dion Waiters. Y habrá que estar muy atentos a la evolución de jóvenes prometedores como Tyler Johnson, Justise Winslow y Josh Richardson. El terremoto en Miami es grande y no se sabe cuáles serán sus consecuencias una vez se pite el salto inicial.

ATLANTA HAWKS (5-2 en pretemporada; 48-34 en regular).- Pocos cambios en Atlanta Hawks, pero muy significativos, ya que el equipo ha perdido a dos de sus grandes baluartes, el base Jeff Teague y el ala-pívot Al Horford. La baja del primero dará la primera oportunidad real al joven Dennis Schröder para demostrar si su calidad es tan grande como la que ha apuntado hasta ahora y no ha podido desarrollar. La del segundo la cubre el fichaje estrella del equipo, Dwight Howard, que no es el gran Howard que conocimos y que no está claro que pueda suplir a Horford. Desde luego, son dos jugadores que no se parecen en nada.

El equipo dirigido en despachos y vestuarios por Mike Budenholzer tendrá como estrella principal al infravalorado Paul Millsap, a no ser que Howard ofrezca su mejor cara, ya casi olvidada. Por lo demás, lo de siempre: el tiro de Kyle Korver, la defensa de Thabo Sefolosha, algunos suplentes que siempre rinden... pero llegar a las semifinales del Este no se antoja fácil esta vez. Al menos, Budenholzer seguirá apostando por el modelo de San Antonio y cuidará la circulación de balón y la selección de tiro.

CHARLOTTE HORNETS (3-4 en pretemporada; 48-34 en regular).- El equipo de Michael Jordan consiguió por fin el pasado curso hacer las cosas bien sin desfondarse al final, y llegó a playoffs. Parte del mérito hay que atribuírselo a la brillante tarea en la dirección deportiva de Rich Cho, un tipo hábil, y a la labor callada en el banquillo de Steve Clifford, un entrenador cargado de mesura. También, por supuesto, al liderazgo en pista de Kemba Walker, que fue a más.

Walker ha de ser de nuevo el líder del equipo, bien secundado por Nicolas Batum. Le vendrá bien a Hornets hallar el poder físico y defensivo del recuperado Michael Kidd-Gilchrist y haber fichado a Marco Belinelli y a Roy Hibbert, si éste se reencuentra y deja de ser el jugador invisible de pasadas temporadas. Habrá que ver cómo crecen los jóvenes interiores Cody Zeller y Frank Kaminsky. El equipo tendrá que volver a hacerse fuerte en el Spectrum Center para no dar un paso atrás tras haber protagonizado un importante paso adelante.

WASHINGTON WIZARDS (4-3 en pretemporada; 41-41 en regular).- No fue edificante la temporada pasada de los Wizards. El equipo se desmoronó por diferentes factores y se quedó inesperadamente sin playoffs. Ante esa decepción, Wizards apuesta por la renovación desde el banquillo. Lo ha hecho fichando a Scott Brooks, que tras estar 7 años en OKC Thunder cambia de aires para intentar aportar algo diferente a los capitalinos. También lo hace dando de baja a 8 jugadores y fichando a otros 8, si bien los cambios son cuantitativos, pero poco cualitativos.

La baja más llamativa es la del brasileño Nene. Entre las altas, los bases Trey Burke y Tomas Satoransky -llegado de España-, el pívot Ian Mahinmi... nada que vaya a cambiar el rumbo de un equipo que seguirá liderado por John Wall con Bradley Beal, Markieff Morris y Marcin Gortat como escuderos. Otto Porter es un jugador a seguir y Kelly Oubre debería crecer en la pista.

ORLANDO MAGIC (2-5 en pretemporada; 35-47 en regular).- Cambios profundos en Orlando. Aquí no se han dado a la cosmética. Muy al contrario, se han metido a fondo en la plantilla y en el banquillo tras una vulgar temporada. Otra más. Llega Frank Vogel tras estar 6 años en Indiana Pacers. Y eso ya es un cambio profundo. Además, el equipo pierde a uno de sus iconos, Victor Oladipo, y ficha a un jugador que puede convertirse en fundamental, el internacional español Serge Ibaka.

Cuidado con el juego interior de Magic. Tienen el poder africano de los recién llegados Ibaka y Bismack Biyombo combinado con la capacidad reconocida de Nikola Vucevic. El equipo ha perdido a Brandon Jennings y Jeff Green, además de al citado Oladipo, y está claro que a pesar de los cambios seguirá sin tener 'punch'. Se espera que sufra bastantes derrotas. Además de Ibaka y Vucevic, habrá que estar atentos a jugadores como Elfrid Payton, Evan Fournier y Aaron Gordon. Y  además está Mario Hezonja, ex de la liga española. Todo calidad, todo juventud, todo dudas.

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