JORNADA NBA / PLAYOFFS 2011

Lakers, Mavericks y Hawks ya están en la segunda ronda

Gasol, Horford y Barea siguen; Ariza y Rudy Fernández se van

Fracaso de los Orlando Magic de Van Gundy y Dwight Howard

hispanosnba.com |

La última noche deparó en la NBA la clasificación de Los Angeles Lakers, Dallas Mavericks y Atlanta Hawks, o lo que es lo mismo, el pase de Pau Gasol, J.J.Barea y Al Horford. Por el contrario, cayeron los Hornets de Ariza, los Blazers de Rudy Fernández y los Magic de Dwight Howard. Sólo queda por cubrir una plaza de las 8 de segunda ronda, la que se juegan San Antonio y Memphis.

Orlando fue el único equipo de los que cayó anoche que inició su serie con ventaja de campo, pero el equipo de Van Gundy volvió a fracasar. Lejos queda su final de 2009.

Mientras, los Portland Trail Blazers volvieron a caer en primera ronda, ronda que son incapaces de traspasar bajo la dirección de McMillan.

Los hispanos más destacados de la noche, sin brillar sobremanera: Pau Gasol (16 puntos y 8 rebotes) y Al Horford (10 tantos, 12 rebotes y 6 asistencias).

New Orleans 80 L.A.Lakers 98 (2-4)

Resultó más fácil de lo previsto. Los Lakers ganaron con gran suficiencia el sexto partido y se desembarazon de los Hornets de Monty Williams por 4-2, tal y como hicieron el año pasado en primera ronda con los Thunder de Scott Brooks.

Bastó para ello un fantástico trabajo defensivo, porque los Lakers volvieron a demostrar que cuando se emplean a fondo son uno de los mejores equipos defensivos de la NBA. Anoche lo hicieron y dejaron al rival en unos escasos 80 puntos. Una cifra muy pobre con la que es muy difícil ganar.

Otra vez los Lakers mataron a su rival en puntos logrados tras segundas oportunidades. Si en el quinto partido esta estadística se saldó con un 22-2 para los de Phil Jackson, anoche se fue a un 21-4. Está claro que el conjunto californiano se mostró inflexible a la hora de ceder canastas fáciles y no dio segundas opciones. Esa superioridad nació del dominio del rebote, con 14 ofensivos que hicieron daño.

Pero si algo resultó vital en el New Orleans Arena fue la defensa sobre un alicaído Chris Paul, que completó un partido bastante discreto a pesar de que al final rozara el triple-doble. Paul estuvo gran parte del encuentro perdido, ilocalizable. Dio pocas señales de vida y ninguna fue para anotar sus propias canastas. Y sin Paul, los Hornets son poca cosa.

Si a eso añadimos que el poderío inicial de Okafor se fue disipando según pasaban los minutos y sumaba faltas personales...

La primera parte acabó 34-40 tras un primer cuarto horroroso y un segundo parcial más apetecible. Pero fue en la segunda parte en la que los Lakers ejercieron un control absoluto de la situación, situación que devino en serena y armónica cuando se fueron cómodamente en el marcador hasta alcanzar una máxima diferencia de 21 puntos.

Decisivo fue el rendimiento excelente de Bynum durante todo el encuentro (18 puntos y 12 rebotes en 29 minutos), así como el renacer del mejor Odom (14 tantos, 8 rebotes y 4 asistencias) y el más que convincente papel de Kobe Bryant, que acabó con 22 puntos y 10 de 10 en tiros libres. Mientras, Pau Gasol terminó con buenos números (16 puntos, 8 rebotes, 2 tapones y 3 asistencias en 34 minutos), pero anduvo ciertamente irregular. Sus primera parte fue nefasta, sin poder irse nunca en el uno contra uno y su tercer cuarto, sin embargo, estuvo muy bien, anotando 10 puntos en un momento importante del choque.

Los Hornets, mal en el rebote, peor desde el triple y atascados en ataque. Landry fue su mejor anotador con 19 puntos, aunque sólo se hizo con 2 rebotes, y Ariza estuvo bastante bien, aunque otra vez fue de más a menos, acabando con 12 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias (buena la serie del jugador hispano). Paul, mientras, en una actuación discreta rozó el triple-doble con 10 puntos, 8 rebotes y 11 asistencias.

Portland 96 Dallas 103 (2-4)

Los Blazers dijeron adiós una vez más en primera ronda de playoffs tras perder en casa el sexto partido de su eliminatoria ante Dallas. Los 32 puntos y 12 rebotes de Gerald Wallace y los 24 y 10 de Aldridge, resultaron insuficientes frente a los 33 puntos y 11 rebotes de Nowitzki y los 22 y 8 asistencias de Jason Terry.

Empezaron entonados los locales de la mano de un inspirado Gerald Wallace, su mejor hombre anoche, que anotó 13 puntos en el primer periodo para ayudar a que los Blazers cerraran esos primeros 12 minutos con 8 puntos de ventaja (27-19).

Una ventaja que se esfumó por completo en un segundo cuarto en el que, por una de esas decisiones no muy explicables de Nate McMillan, Wallace no jugó un solo segundo. Sin él en pista, los Mavs se crecieron liderados por Nowitzki, 19 tantos al descanso, y dieron la vuelta al marcador. Un triple de Terry sobre la bocina les permitió irse a vestuarios con 9 puntos de ventaja.

Tras el descanso, las cosas no mejoraron y el tercer cuarto finalizó con un resultado (62-75) que no auguraba nada bueno para los locales. Sin embargo, los de McMillan reaccionaron en los últimos minutos empujados por el ruidoso ambiente del Rose Garden y 2 canastas seguidas de Wallace dejaron el marcador en un estrecho 85 a 86 con más de 5 minutos por jugar.

Empezaba otro partido, pero sirvió de poco porque al experimentado cuadro texano no le tembló el pulso. Un triple de Kidd y una canasta de Terry volvieron a distanciar a los visitantes y nuevamente Terry anotó para establecer 6 puntos de diferencia a 1:42 del final (95-89) que resultaron definitivos.

Los Blazers trataron de recurrir a forzar el habitual carrusel de tiros libres para intentar reducir diferencias, pero cuando el que va a la línea de castigo es un jugador de la calidad y experiencia de Dirk Nowitzki suele haber poco que hacer. El alemán anotó 8 tiros libres sin fallo en los últimos 30 segundos que anularon por completo el valor de las 3 canastas que Portland fue capaz de anotar en ese mismo intervalo.

En cuanto a los hispanos, no jugaron mucho. Barea finalizó con 7 puntos y 4 asistencias en 15 minutos y nos dejó para el deleite una bonita entrada a canasta con la mano izquierda por encima de la defensa rival en el segundo cuarto, mientras que Rudy dio 2 asistencias, pero sólo anotó 1 triple en sus 13 minutos en pista.

Atlanta 84 Orlando 81 (4-2)

Se consumó la sorpresa. Pocos esperaban que estos Hawks tan irregulares pudieran vencer a unos Magic teóricamente reforzados en febrero para lograr una extensa rotación. Sin embargo, lo han hecho y por un convincente 4-2 tras darle la vuelta al factor cancha y superar la tremenda inferioridad física que el equipo de Atlanta tenía en los puestos interiores para defender a Howard.

Howard campó a sus anchas en casi todos los partidos de la serie promediando unos números galácticos, pero quedó eliminado. Y eso es también consecuencia de un acierto táctico de Larry Drew, que supo qué teclas pulsar para ahogar al resto del equipo mientras Howard se divertía en las cercanías del aro.

Atlanta supo defender a su rival y aprovechó circunstancias como la conjunción lograda por sus jugadores tras llevar juntos varios años y su experiencia en playoffs, pues son asiduos a ellos en las últimas temporadas. Y la cosa funcionó.

El Philips Arena sabía que era ahora o nunca, que este sexto partido era prácticamente definitivo, pues una derrota hubiera puesto a los Halcones casi en fuera de juego. Por ello, la grada se volcó con los suyos, que ganaron a base de defensa, pues sólo anotaron el 39% de sus tiros.

Lo hicieron sufriendo. Los locales dominaban por 10 a falta de 9 minutos, pero fue ahí donde los Magic tiraron de orgullo para plantear la batalla final. Ese no rendirse estuvo a punto de rendir sus réditos. Dos canastas de Nelson, que sólo apareció al final, acortaron el marcador a 82-81 a falta de 34 segundos. A partir de ahí, nervios y tensión.

En la siguiente jugada, los locales fallaron el lanzamiento, pero Orlando se dejó escapar un rebote ofensivo vital y la cuestión acabó con 2 tiros libres anotados por Crawford (84-81 a 8 segundos de la conclusión). Tuvieron, por lo tanto, los Magic la oportunidad final para empatar y fue doble. Redick erró un triple cómodo, sin nadie al lado, a 3 segundos del final, pero Horford pisó la línea de fondo tras capturar el rebote defensivo. Hubo tiempo muerto con muy poco por jugar y el triple desde la esquina de Jason Richardson, forzadísimo, fue taponado por Josh Smith, que es lo mejor que hizo en la noche, porque acabó con 3 de 14 en el tiro.

Por Atlanta, destacar a Joe Johnson, que logró 23 puntos, 10 rebotes y 4 asistencias y Jamal Crawford, otra vez un gran sexto hombre con 19 tantos. Horford, mientras, no brilló en la ofensiva pero completó un buen partido con 10 puntos, 12 rebotes y 6 pases de canasta en 45 minutos. Hinrich, que acabó lesionado, y Williams ayudaron bien al equipo.

En Orlando, 25 puntos, 15 rebotes y 3 tapones de Howard que no se ausentó ni un segundo de la cancha y 15 tantos de Turkoglu, que vio cómo se desvanecía su sueño en el regreso a los Magic. El resto, mal. J-Rich decepcionante, Nelson muy discreto hasta que apareció al final y Arenas jugando un papel intrascendente dentro del equipo. Orlando, un equipo más de nombres que de hechos., un equipo eliminado.