JORNADA NBA / TEMPORADA REGULAR 2010-2011

Un palmeo de McDyess sobre la bocina da el triunfo a los Spurs ante los Lakers

Carlos Delfino anota 20 puntos, hace un partidazo, pero Milwaukee pierde

Miami gana en Orlando con 51 puntos, 11 rebotes y 8 asistencias de LeBron James

hispanosnba.com |

Partido con consistencia de playoff en el Staples Center y victoria de los Spurs ante los Lakers gracias a un palmeo de McDyess sobre la bocina. Gasol anotó 19 en un muy buen partido y Ginóbili hizo 14 en un aceptable encuentro. Otros protagonistas del día fueron Delfino y James.

El argentino ofreció un partido completísimo ante los Warriors al terminar con 20 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias y 5 robos. Junto a Ilyasova, Maggette y Mbah a Moute, lo intentó todo, pero los Bucks, sin Bogut, perdieron en California.

Pero el gran nombre de la jornada fue el de LeBron James, autor de la más grande actuación de un jugador en lo que va de temporada. Encima, jugando en Orlando ante el rival del estado de Florida y uno de los enemigos directos en el Este. James su fue a 51 puntos, 11 rebotes y 8 asistencias en una actuación colosal. Carlos Arroyo no jugó.

L.A. Lakers 88 San Antonio 89

A los Lakers y los Spurs les separó esta vez un suspiro temporal y un suspiro espacial. El suspiro temporal se tradujo en una canasta sobre la bocina y el espacial en que por muy poco ese palmeo ganador de los Spurs no fue ilegal, ya que la bola estaba muy cerca de la perpendicular del aro. De hecho, los árbitros tuvieron que consultar el vídeo para comprobar que la canasta había sido conforme a la normativa.

El héroe de esa jugada en la que espacio y tiempo se congraciaron a favor de los Spurs fue el veterano Antonio McDyess. Unos segundos antes, los Spurs habían fallado por partida doble, primero Ginóbili y luego, gracias a un rebote del omnipresente McDyess, Parker, dos tiros claros pero el rechace final no tuvo dueño y el balón salió de fondo y fue para San Antonio. Sacó el equipo texano y el partido se decidió en un uno contra uno de Duncan con Gasol que se resolvió con un tiro de media distancia que Duncan erró por la buena defensa del español. Lo que nadie esperaba es que apareciera la mano milagrosa del viejo McDyess.

Esa mano constató una constante: los Lakers pierden sí o sí cada vez que se enfrentan a un adversario directo por el título. Lo hicieron ya con Miami, con Boston, con San Antonio, con Dallas... Resulta preocupante. En el lado positivo, que ésta no fue una derrota en casa como las que sufrieron los Lakers contra Miami o Boston. Ésta fue una derrota en un partido de poder a poder jugado con todos los elementos que configuran un encuentro de playoff. Un bonito duelo, sin duda, aunque fuera de corte defensivo y por mucho que Kobe se empeñara en decir que había sido un feo partido.

Un encuentro que tuvo un poco de todo. Canastas imposibles, como la que hizo sobre la bocina del primer cuarto Gary Neal (los Spurs tuvieron anoche un idilio con la bocina); golpes inesperados, como el directo a la cara que le lanzó McDyess (otra vez el viejo McDyess) a Gasol, un golpe accidental que noqueó al español y le pudo dejar fuera del choque; reivindicaciones, como la que protagonizó Artest, sobre todo en la primera mitad, tras los rumores de traspaso... Hubo un poco de todo. Incluidos 4 All-Stars que a los 4 minutos de juego ya habían anotado todos.

Pero sobre todo hubo emoción. Ningún equipo fue capaz de despegarse en el marcador. Nadie alcanzó una renta de 10 puntos. Los Lakers llegaron a tener 7 y los Spurs alcanzaron el máximo despegue en el tercer cuarto con una bandeja en contraataque de Parker (54-62). ¡Qué gran tercer cuarto hizo el base galo!.

Los Lakers tuvieron como punto débil el perímetro y, especialmente, el tiro de 3 (2 de 14), pero mantuvieron el tipo gracias a su superioridad en la pintura, que bien sufrió Duncan, que estuvo discreto y acabó con 8 puntos, 8 rebotes y 3 de 12 en el tiro.

En los Spurs, Parker fue el mejor con 21 puntos, Jefferson hizo 18 con 4 triples y Manu Ginóbili anotó 14 con 8 asistencias y 5 rebotes en 37 minutos. Estuvo hiperactivo el argentino en una gran noche (jugará el All-Star y ganó a los Lakers en el Staples) que se le torció en lo individual por su poca puntería en el tiro (5 de 17). El héroe de la noche, McDyess, acabó con 8 tantos, 8 rebotes y 5 asistencias.

En los Lakers, Pau Gasol fue el máximo encestador y el mejor: 19 puntos, 7 rebotes y 2 asistencias en 35 minutos, con 8 de 10 en el tiro de campo. Además, anotó los 2 tiros libres que adelantaron a los locales 88-87 a 22 segundos del final y que hubieran dado la victoria a los Lakers de no mediar ese palmeo final. Pocas veces el español habrá rodado tantas veces por los suelos como en en este partido.

Bryant rozó el triple-doble (16 puntos, 9 rebotes y 10 asistencias), pero estuvo, como Ginóbili, flojo en el tiro (5 de 18). Odom hizo 16 y 6 rebotes, Bynum se quedó en 10 tantos, 10 rebotes y 6 pases de canasta y Artest estuvo bien.

Golden State 100 Milwaukee 94

El ex del Regal Barcelona Ersan Ilyasova y el argentino Carlos Delfino llevaron el peso del ataque de los Bucks durante todo el partido y Corey Maggette tomó el relevo en la ofensiva en el último cuarto, pero ni el esfuerzo de este trío, ni el trabajo titánico de Luc Mbah a Moute en los tableros sirvió de nada.

Sin Bogut en pista, estos fueron los 4 hombres que se cargaron el equipo a la espalda. La primera parte de Ilyasova (19 puntos y 7 rebotes al descanso) fue como para quitar el hipo, bien secundado por Delfino, que en el ecuador ya llevaba 12 tantos y 6 rebotes. Ellos fueron los artífices de que los Bucks no perdieran comba ante los alegres Warriors comandados por Monta Ellis.

Ilyasova acabó con 23 puntos y 13 rebotes y Delfino hizo un magnífico encuentro con 20 tantos, 8 rebotes, 5 asistencias y 5 robos de balón. Se puede decir que está totalmente recuperado. Prueba de ello es que Skiles le dio 45 minutos de juego. No se escondió el santafesino, que tiró hasta 22 veces con 9 aciertos. Su único punto débil, el triple. Desde esa distancia no tuvo el día.

Después llegó Maggette, autor de los últimos 10 puntos de su equipo en el partido. Fue el alero la última tabla a la que intentó asirse Milwaukee sin éxito. Acabó con 21 puntos. Además, siempre estuvo allí Mbah a Moute, que se encargó de poner en la pintura toda la casta posible para hacer menos visible la ausencia de Bogut. Concluyó con 15 puntos, 19 rebotes y 5 pases de canasta. Enorme rendimiento.

Todo quedó, sin embargo, en nada. Porque los Warriors no sólo atacan, también defienden, y porque en Milwaukee falló un Jennings que fue titular pero que está falto de ritmo por su lesión y, sobre todo, falló la segunda unidad, un grupo que se mostró timorato y sin ambición.

Golden State ganó pese a perder 20 rebotes en su cesta. A cambio, encestó 12 de 24 triples. Es decir, estuvo donde tenía que estar y sufrió donde tenía que sufrir. Monta Ellis fue su mejor hombre con 24 tantos y 6 asistencias y otros 5 compañeros también anotaron 10 o más. Curry y Wright, éste con 4 triples, aportaron 16 puntos, Lee sumó 15 y fueron bienvenidas las aportaciones desde la suplencia de Williams y Radmanovic, que trazaron serias diferencias con las suplencia visitante. Y Delfino tuvo que rumiar la derrota pese a su gran partido.

Orlando 100 Miami 104

En el duelo de máxima rivalidad del estado de Florida y de profunda competencia por puestos cabeceros del Este, sólo hubo un protagonista: LEBRON JAMES. Escrito todo con mayúsculas, porque bien las merece.

James protagonizó en el Amway Center y ante el gran rival la actuación más asombrosa de un jugador en lo que va de temporada: ¡51 puntos, 11 rebotes y 8 asistencias!. Es decir, batió el mejor registro anotador de un jugador en la actual campaña, superó el medio centenar de puntos y rozó el triple-doble. Por si fuera poco, anotó 5 de 6 tiros libres en los últimos 30 segundos y garantizó la victoria de los Heat.

Los números del Rey fueron apabullantes: 23 puntos en un alucinante primer cuarto, 17 de 25 en el tiro de campo con 3 de 5 triples y 14 de 17 en el tiro libre. Finalizó con 58 de valoración en 43 minutos de juego prodigioso.

Sus compañeros se quedaron en meros secundarios, muy secundarios. Wade, que se dio un peligroso costalazo en el tercer cuarto, anotó 14 puntos, Bosh hizo 13, un asendente House sumó 10 y Mike Miller capturó 11 rebotes en 20 minutos. Carlos Arroyo, relegado al fondo de la rotación tras haber sido titular en la primera parte de la temporada, no jugó.

A Orlando le costó bien cara su horripilante ejecución del tiro desde la línea de castigo. Hasta 15 tiros libres fallaron los Magic (16 de 31). Fue su tumba, aunque no su única falla grave.

Nelson sumó 22 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias, Howard hizo 17 tantos y 16 rebotes, pero horrorizó a todos desde el tiro libre con un 3 de 13. Jugó los 48 minutos íntegros. Y Jason Richardson terminó con 18 puntos y 4 de 9 en el triple.

El partido siempre tuvo a Miami al mando, pero su relajación defensiva en el último cuarto, en el que recibió 37 puntos, estuvo a punto de costarle un disgusto.

Aún así, el final fue emocionante. Con 97-103 para los visitantes, Nelson encestó un triple (100-103 a 9 segundos del final) y acto seguido Mike Miller erró al sacar de fondo. Balón para Orlando que jugaba para empatar con un triple y extraños cambios de Van Gundy, que suele hacer cosas extrañas en momentos decisivos.

Porque Van Gundy puso en cancha para esa jugada a Redick y Turkoglu, hasta ahí todo normal. Pero quitó de pista a dos muy buenos tiradores, Arenas y Jason Richardson. Especialmente extraño fue ver cómo salía de pista J-Rich, que con 4 triples era el mejor triplista de los locales hasta ese momento. Doctores tiene la Iglesia.

El caso es que al final, el que se jugó el triple y lo erró fue Ryan Anderson, que es un buen tirador. Ese fallo hizo que LeBron James se fuera con las alforjas llenas del Amway Center.