Reglas del mercado NBA

¿Qué diferencia hay entre un contrato garantizado y uno no garantizado? ¿Qué recibe el jugador si se le despide?

Un contrato garantizado implica que el jugador cobrará íntegro el salario comprometido aun cuando sea cortado por su equipo antes del final del mismo, incluso en el caso de que le resten varias temporadas.

En los contratos no garantizados, equipo y jugador pactan una fecha o serie de fechas a partir de la cual el salario del jugador pasa a estar total o parcialmente garantizado. Si el jugador es despedido antes de dichas fechas, el equipo no tiene que pagarle nada o, como máximo, le deberá abonar solo la parte garantizada de su salario.

Todos los contratos no garantizados pasan a estarlo automáticamente si el jugador sigue en plantilla con fecha de 10 de enero, por lo que cualquier jugador despedido tras esa fecha (la fecha efectiva de despido es aquella en la que el jugador abandona la lista de excluidos) cobrará su salario íntegro aun cuando sea despedido con posterioridad.

Cuando un equipo despide a un jugador, este tiene derecho a cobrar todos los importes garantizados de su contrato, incluidos los correspondientes a las temporadas posteriores a aquellas en que se produce el despido.

Jugador y equipo, si así lo desean, pueden llegar a un acuerdo de rescisión (‘buy-out’) por el que se reduzca el importe a abonar por el equipo a cambio de dejar al jugador en libertad. El pago del salario se difiere automáticamente siguiendo las reglas de la llamada ‘stretch provision’ o provisión de repercusión diferida, y se pagará en un número de años igual al doble del número de temporadas restantes de contrato más una (si resta 1 temporada en 3, si son 2 en 5, etc.)

De cara al límite salarial, el equipo puede elegir, a su conveniencia, que los salarios pendientes se contabilicen íntegros en la temporada que les corresponde o que se apliquen las mismas reglas de la ‘stretch provision’ a la hora de repercutir los salarios en el tope salarial.