Louisville suspende a Rick Pitino en medio del escándalo

Pitino llevaba 16 años al frente de Louisville logrando el título de la NCAA en 2013

La universidad deja también fuera de juego al director deportivo, Tom Jurich

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Rick Pitino ha sido suspendido sin empleo (Charles Bertram/Zuma Press/Icon Sportswire)

El escándalo mayúsculo que envuelve a varios programas universitarios de baloncesto se ha cobrado su última víctima. Y ésta es de alcance máximo. Porque Louisville ha despedido 'de facto' a su entrenador, el legendario Rick Pitino.

En realidad, los Cardinals suspenden a su entrenador sin sueldo. En medio de la investigación del FBI en torno al equipo. Pero el abogado de Pitino ha dicho que se trata de un despido en toda regla.

La bomba universitaria explota en la cara de uno de los más grandes técnicos. Pitino tiene 65 años. Y el máximo prestigio. Ganó 2 títulos de la NCAA. Con Kentucky en 1997 y con Louisville en 2013. Ha accedido a 7 Final Four. Suma 770 victorias universitarias. Con el 74,1% de triunfos.

Estuvo desde 1989 a 1997 en Kentucky. Llevaba desde 2001 en Louisville. Y fue entrenador jefe de los Knicks y los Celtics. También de la selección de Puerto Rico.

La caída en desgracia de Pitino tiene su origen en el escándalo de la NCAA denominado 'pagar por jugar'. Un escándalo que también se lleva por delante al director deportivo de Louisville, Tom Jurich.

Ayer se conocía la detención de 10 personas. Entre ellas, 4 técnicos universitarios. Uno de ellos el exjugador NBA Chuck Person. En medio del tinglado la firma Adidas. Representantes, agentes deportivos, consejeros económicos... Todo el mundo profesional metiendo las manos en el 'falso' mundo amateur del baloncesto universitario.

Louisville en el disparadero

En ese marco ha surgido Louisville. Parece que la investigación apunta a que Adidas abonó una fuerte suma de dinero a la familia de un jugador. Para que jugara en los Cardinals. Un soborno en toda regla.

Pitino se va de Louisville por la puerta de atrás. Cuando se tenía que haber ido por la puerta grande. Así está ahora mismo la NCAA. Es una auténtica olla a presión. Y no se sabe quién será el próximo damnificado.