Repaso en toda regla. Baño de juego. Los Lakers mostraron su mejor cara, el rostro de equipo campeón, y destrozaron a los Celtics de principio a fin. Una barrida incontestable con Kobe Bryant y Pau Gasol como maestros de ceremonias. Los suplentes locales resucitaron a lo grande.
Los Celtics están a un paso de ganar el anillo, pero para ello deberán vencer un partido en el Staples Center. Los Lakers quedan tras este quinto encuentro contra las cuerdas, porque su propuesta resultó anoche muy inferior a la generosa propuesta colectiva de Boston.